Las dos villas olímpicas: herencia habitacional de México 68
Al hablar del legado arquitectónico que nos dejó los Juegos Olímpicos de 1968 nos referimos casi sin pensar a la Alberca Olímpica, al Gimnasio Juan de la Barrera, al Palacio de los Deportes, etc., pero nos olvidamos de otras dos grandes obras de infraestructura de tipo social que son: la Villa Olímpica "Libertador Miguel Hidalgo" y el conjunto habitacional Villa Coapa "Narciso Mendoza", quienes desde su origen se proyectaron como desarrollos de vivienda permanente. Gracias a ello, ambas villas continúan siendo íconos del paisaje urbano de la Ciudad de México albergando a miles de familias, convirtiéndose en una de las herencias sociales más perdurables del México 68.
El 17 de septiembre de 1968 fueron inaugurados oficialmente estos conjuntos habitacionales, construidos por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos como parte de un amplio programa de vivienda. En conjunto representaban una inversión cercana a los 786 millones de pesos y aportaban alrededor de 7,600 viviendas destinadas -una vez concluidos los Juegos- a satisfacer la creciente demanda habitacional de la capital.
VILLA OLÍMPICA
Enorme placa alusiva a la inauguración de la Villa Olímpica “Libertador Miguel Hidalgo” fue develada por el presidente de México, atestiguaron el acto el Ing. Gilberto Valenzuela, secretario de Obras Públicas y otras autoridades. El Universal miércoles 18 de septiembre de 1968.
904 departamentos en 29 edificios formaban el espacio habitacional en la Villa Olímpica
La Villa Olímpica "Libertador Miguel Hidalgo", ubicada en la esquina de Insurgentes Sur y Santa Teresa, fue concebida para alojar a los deportistas participantes en los Juegos. Construida en apenas dieciséis meses, entre mayo de 1967 y agosto de 1968, ocupó una superficie cercana a los 90 mil metros cuadrados y estuvo integrada por 29 edificios —trece de diez niveles y dieciséis de seis pisos— con un total de 904 departamentos.¹
Los departamentos ofrecían un nivel de equipamiento notable para la época: tres recámaras, dos baños, estancia, comedor, cocina, cuarto de servicio, elevadores y estacionamiento. Al igual que Villa Coapa, el proyecto incorporó escuelas, centro comercial, instalaciones deportivas, albercas, áreas verdes y todos los servicios propios de una ciudad moderna. Durante las Olimpiadas recibió a los atletas de todo el mundo y, una vez concluido el certamen, fue transformada en un conjunto habitacional para venta al público, cumpliendo el propósito para el que había sido concebida desde el inicio.
VILLA COAPA
Panorámica del Conjunto Habitacional “Narciso Mendoza” en Villa Coapa. El Universal miércoles 18 de septiembre de 1968. https://web.facebook.com/Encoapa/posts/era-la-villa-coapa-pero-en-1968/2328784380542226/?_rdc=1&_rdr#
En Villa Coapa se desarrollaron más de 6,700 viviendas: casas unifamiliares, dúplex y departamentos
Por su parte, Villa Coapa fue el desarrollo de mayor dimensión. Levantada sobre los terrenos de la antigua hacienda de Coapa, comprendía más de 6,700 viviendas entre casas unifamiliares, dúplex y departamentos distribuidos en una superficie superior a los 120 mil metros cuadrados. Desde su planeación incorporó servicios urbanos poco comunes para la época: secundaria, preparatoria, áreas recreativas, templo, red de gas natural, antena comunal de televisión, servicio telefónico y amplias áreas verdes. El proyecto buscaba favorecer la convivencia entre habitantes de distintos niveles socioeconómicos, reflejando una visión moderna del urbanismo impulsada por la Secretaría de Obras Públicas y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos.²
Artistas coreanas y de la República Democrática Alemana sonríen abiertamente en las instalaciones de Villa Coapa. El Universal miércoles 18 de septiembre de 1968.
Durante los Juegos Olímpicos, una parte de Villa Coapa adquirió un carácter único. Dos supermanzanas formaron la llamada Villa Cultural, donde se alojaron los participantes de la Olimpiada Cultural, además de periodistas extranjeros, jueces y árbitros. En ese espacio convivieron diariamente cerca de dos mil personas provenientes de los cinco continentes.
Un ambiente festivo y multicolor se sentía en Villa Coapa, llamada entonces Capital del Arte y la Cultura
Las crónicas periodísticas describen una atmósfera muy distinta a la que prevalecía en la Villa Olímpica de los atletas. En Villa Coapa predominaban la música, los ensayos, las presentaciones improvisadas y el intercambio cultural permanente. Grupos de jazz estadounidenses, bailarines de Corea, Ghana, Nigeria, Etiopía, Grecia, India, Dinamarca y numerosos países latinoamericanos compartían espacios con los balés folklóricos mexicanos de Veracruz, Chiapas, Tabasco, Nayarit, Nuevo León y Baja California. Los periodistas destacaban la riqueza cromática de los trajes tradicionales, las demostraciones espontáneas de danza y música y la convivencia entre artistas de culturas muy diversas, convirtiendo al conjunto habitacional en una auténtica capital del arte y la cultura durante los días olímpicos.³
Las dos villas reflejan una característica poco destacada de la organización de México 68: muchas de las inversiones realizadas no respondían únicamente a una necesidad temporal del evento, sino que buscaban dejar beneficios permanentes para la ciudad. En este caso, la infraestructura olímpica se integró exitosamente al crecimiento urbano de la capital y pasó a formar parte de la vida cotidiana de miles de habitantes.
DOS VILLAS HABITACIONALES EN PLENA FUNCIÓN
A casi sesenta años de los Juegos Olímpicos de México 1968, la Villa Olímpica y Villa Coapa representan uno de los legados más sólidos de aquella justa internacional. Mientras algunas instalaciones deportivas han cambiado de uso o enfrentado distintas transformaciones, estos dos conjuntos habitacionales continúan cumpliendo la función para la que fueron concebidos después de los Juegos: ofrecer vivienda digna a miles de familias mexicanas. Su permanencia demuestra que el verdadero éxito de una obra olímpica no se mide únicamente por el esplendor de unas cuantas semanas de competencia, sino por su capacidad para integrarse a la ciudad y servir a la sociedad durante generaciones.
REFERENCIAS
¹ Puso en servicio el presidente las Villas Coapa y Olímpica. El Universal miércoles 18 d septiembre de 1968 primera plana y p. 14 y 20.
² Ibid.
³ Villa de Coapa, capital del arte y la cultura de cinco continentes. El Universal sábado 2 de octubre de 1968 primera plana y p. 16.