Día del caminero y la caminera: un recorrido histórico de los 100 años de la Comisión Nacional de Caminos
El 17 de octubre de 1925 se creó la Comisión Nacional de Caminos, un hito que marcó el inicio de una transformación profunda en la infraestructura de México. En aquella época, apenas existían algunos caminos pavimentados, gracias al esfuerzo de miles de hombres y mujeres visionarios —ingenieros, topógrafos, obreros, técnicos— se comenzó a construir un país conectado. Desde las primeras carreteras troncales hasta las modernas autopistas de hoy, el caminero ha sido el artífice silencioso del progreso de nuestro país.
La Comisión Nacional de Caminos hace 100 años se propuso realizar el estudio, construcción y conservación de los caminos nacionales. En ese entonces, contaba con los departamentos de Construcción, Puentes, Conservación, Cooperación y Contabilidad, por mencionar algunos.1 En 1929, los kilómetros de caminos nacionales aumentaron de 695 a 940 km.
Camineros realizando la carretera México-Guadalajara, siglo XX disponible en:
https://jalisco.quadratin.com.mx/Nacional/dia-del-caminero-los-constructores-carreteras-mexico/
En 1932 la Comisión Nacional de Caminos se transformó en Dirección Nacional de Caminos, adscrita a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) y en 1934 se aprobó la Ley sobre Construcción de Caminos en Cooperación con los Estados; con la dicha ley se inician los trabajos de las Juntas Locales de Caminos en cada entidad federativa.2 De esta manera, los gobiernos de los años cuarenta y cincuenta impulsaron la ampliación de carreteras federales, construcción de autopistas e infraestructura carretera que conectó regiones aisladas. Así fue como se desarrolló el concepto de “caminos vecinales” que surgieron para conectar poblaciones alejadas. Una de las primeras carreteras que se construyeron fueron la México-Nuevo Laredo, que se inauguró el 1 de julio de 1936 y la autopista México-Cuernavaca inaugurada en 1952, siendo piezas clave de la integración del territorio.