Memoria e infraestructura en la Historia de las Juntas Locales de Caminos (1933-1980)

Memoria e infraestructura en la Historia de las Juntas Locales de Caminos (1933-1980)

Detrás de cada camino existe una compleja historia de decisiones políticas, recursos económicos, conocimientos de ingeniería y, sobre todo, miles de trabajadores. La obra Historia de las Juntas Locales de Caminos (1933-1980), publicada por el Instituto Mexicano del Transporte y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, recupera casi medio siglo de esa historia y se presenta como un reconocimiento a los camineros y a las personas que dedicaron su vida a construir y conservar caminos en distintos puntos del país.¹ El libro está compuesto por cuatro capítulos, el primero, titulado “De la Comisión Nacional de Caminos a las Juntas Locales”, está dedicado a los antecedentes y a la creación de las Juntas Locales de Caminos, explica la transformación de la política caminera desde la creación de la Comisión Nacional de Caminos en 1925 hasta el establecimiento del sistema de cooperación entre la Federación y los Estados. En este proceso, las Juntas adquirieron un papel fundamental como organismos encargados de ejecutar obras y administrar recursos. ² El libro muestra que la formación de la red carretera mexicana no fue responsabilidad exclusiva del Gobierno Federal, sino resultado de la colaboración entre distintos niveles de gobierno.

Trabajadores de la Junta Local de Caminos en los años 80 de Xalapa, Veracruz, está el personal de maquinaria, mecánicos y operadores. Disponible en: https://www.facebook.com/photo/?fbid=1689964917749956&set=a.1322411571171961

El libro señala que la expansión de la red carretera se adaptó a las características geográficas, económicas y sociales de cada región

El segundo capítulo “Historia Particular de Algunas Juntas” nos lleva a la creación de las Juntas locales de caminos de las entidades federativas. A partir de los casos de Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Veracruz, Yucatán y Zacatecas, se muestran las diferentes condiciones y problemas que enfrentó cada Junta. Esta perspectiva permite comprender que la expansión de la red carretera no siguió un único modelo, sino que estuvo determinada por las características geográficas, económicas y sociales de cada región.³

La diversidad de cada junta local conduce al tercer capítulo, “El Departamento de Cooperación y la Dirección General de Carreteras en Cooperación”, donde se explica cómo se organizaron y coordinaron los esfuerzos de los gobiernos federal y estatales para integrar los distintos caminos en una red de alcance nacional. La inclusión de semblanzas, publicaciones, la relatoría de reuniones, programas, estadísticas y gráficas permite observar que la construcción carretera implicó una estructura administrativa destinada a planear, coordinar y supervisar las obras.

Construcción de la carretera México-Laredo, inició en 1925 y fue concluida en 1936 en el gobierno de Lázaro Cárdenas. Disponible en: https://www.facebook.com/voz997/posts/90-a%C3%B1os-de-la-inauguraci%C3%B3n-de-la-carretera-m%C3%A9xico-laredo-una-obra-fundamental-pa/1009426578582043/

El libro termina con una sección llamada “Anecdotario” que cambia el tono de la obra y recupera la historia oral de los trabajadores camineros.⁴ Aquí aparecen recuerdos de viajes, campamentos, accidentes, dificultades con el clima, encuentros con animales y situaciones curiosas que formaron parte de la vida cotidiana de las cuadrillas. Son relatos que permiten comprender cómo era trabajar durante semanas o meses en lugares alejados. De este modo, la obra complementa la historia institucional con una mirada sobre la vida cotidiana del llamado “gremio caminero”.

El libro permite seguir el proceso desde la creación de la Comisión Nacional de Caminos, combina documentos, estadísticas, fotografías y testimonios.

Historia de las Juntas Locales de Caminos (1933-1980) es una historia sobre cómo México fue construyendo sus conexiones terrestres. El libro permite seguir el proceso desde la creación de la Comisión Nacional de Caminos y el establecimiento del modelo de cooperación, hasta las experiencias particulares de las entidades y la evolución de las estructuras administrativas. Su mayor valor está en que combina documentos, estadísticas, fotografías y testimonios. De esta manera, las carreteras dejan de ser únicamente cifras de kilómetros construidos y se convierten en espacios donde participaron instituciones, ingenieros y trabajadores.

Hoy podemos recorrer en automóvil muchas de las rutas que comenzaron como brechas o caminos de terracería. Volver a la historia de las Juntas Locales permite recordar que detrás de esas vías existieron personas que dedicaron años de su vida a abrir caminos. Porque una carretera no solamente comunica dos puntos en un mapa: también transforma la relación entre comunidades, regiones y territorios. Y la historia de quienes hicieron posible esa transformación merece, como propone este libro, no quedar en el olvido.

 

Bibliografía

López Mendoza, S. A. (ed.). (1994). Historia de las Juntas Locales de Caminos (1933-1980). México: Instituto Mexicano del Transporte, Secretaría de Comunicaciones y Transportes. https://imt.mx/archivos/Publicaciones/Libro/LB3.pdf

 

REFERENCIAS

¹ La obra puede consultarse en el siguiente link: https://imt.mx/archivos/Publicaciones/Libro/LB3.pdf
² López Mendoza, S. A. (ed.). (1994). Historia de las Juntas Locales de Caminos (1933-1980). México: Instituto Mexicano del Transporte, Secretaría de Comunicaciones y Transportes. https://imt.mx/archivos/Publicaciones/Libro/LB3.pdf, pp. 23-24
³ Ibídem., pp. 33-321
⁴ Ibídem., pp. 417-434