Historia gráfica de la SICT: Los Brehme y la creación de un poema visual de México

Historia gráfica de la SICT: Los Brehme y la creación de un poema visual de México

Desde finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, México fue la residencia de múltiples fotógrafos nacionales y extranjeros. La familia de los Brehme, conformada por Hugo (1882-1954) y su hijo Arno (1912-1990), atravesaron con su lente el siglo XX. Por medio de sus fotografías impresas en libros, guías de viaje, revistas o postales construyeron una imagen de México como destino para sus visitantes, tanto nacionales como extranjeros.

Familia Brehme hacia el año de 1920. Disponible en: https://fotografosdelarevolucion.blogspot.com/2010/07/hugo-brehme-parte-ii-veracruz.html

 

Los primeros pasos de Hugo Brehme en México

Hugo Brehme nació en Eisenach, Alemania y estudió fotografía en Erfurt. Entre 1902 y 1905 participó en viajes y expediciones científicas a África. Gracias a ello, a sus veinte años contaba con una amplia experiencia en el manejo de equipo fotográfico. En 1906 partió hacia México, donde desembarcó en el puerto de Veracruz.

Al llegar a la capital decidió establecerse como fotógrafo, lo cual representó un reto, pues debió abrirse camino entre fotógrafos reconocidos como Guillermo Khalo o Agustín Casasola. En 1912 logró abrir su estudio fotográfico en la calle de San Juan de Letrán con el nombre “Fotografía Artística Hugo Brehme”. El estudio cambió de domicilio en las décadas de 1920 y 1930, primero a Cinco de Mayo y después a la calle de Madero, donde un incendio ocasionó importantes pérdidas materiales en 1930.¹

Varios anuncios publicitarios nos permiten saber que en ese estudio se vendían: libros, postales, tarjetas de Navidad, folletos turísticos, así como cámaras fotográficas alemanas marca Leica; además, se ofrecían servicios fotográficos de filmación, revelado y ampliación. En uno de estos anuncios se dice que Hugo había “hecho un poema con las fotografías de México”.

Anuncios del estudio de Hugo Brehme, los dos de arriba son del estudio en Cinco de Mayo No. 27; los de abajo son a la izquierda del estudio en Madero No. 1 y a la derecha de Madero No. 8. Imágenes disponibles en: Alquimia. Hugo Brehme. Los prototipos mexicanistas, Núm. 16, invierno, 2002-2003, https://repositorio.inah.gob.mx/o-7628

La mirada de Hugo fue atrapada por el paisaje del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Establecido en la ciudad, donde podía ver los volcanes casi a diario, decidió fotografiarlos de cerca

Desde su llegada en ferrocarril a la capital del país, la mirada de Hugo fue atrapada por el paisaje del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Establecido en la ciudad, donde podía ver los volcanes casi a diario, decidió fotografiarlos de cerca. Con ello emprendió una de sus primeras expediciones fotográficas en el país. Su nieto Dennis Brehme relata esta aventura como un viaje de tres días completos que debía prepararse con antelación. Empezaba a las 08:30 de la mañana al tomar la Línea de Morelos en la estación de San Lázaro hacia la estación de Los Reyes. De ahí el tren se dirigía al sur hacia Amecameca, ahí se tenía que contratar a un guía que lo llevara al Rancho de Tlamacas donde se dormía hasta antes del amanecer para iniciar el ascenso al volcán y poder apreciar de cerca el cráter. Como llevaba pocas placas fotográficas se tenían que hacer cálculos y medidas con el fin de saber el lugar, hora y parámetros ideales para la captura fotográfica.²

Fotografías tomadas por Hugo Brehme en los años veinte en sus expediciones a los volcanes, a la izquierda un alpinista contempla el Iztaccíhuatl desde la cima del Popocatépetl y a la derecha el Popocatépetl visto desde el Iztaccíhuatl. Reproducción autorizada por el INAH: Colección Hugo Brehme.

 

La consolidación de un fotógrafo alemán en México

Hugo pensaba que la fotografía debía ser la secretaria y el archivo del viajero, en el sentido de que una secretaria debía registrar y ordenar los recuerdos, y un archivo debía guardarlos y conservarlos para ser recuperados con el paso del tiempo.³ En 1923 publicó su primer libro con el título México pintoresco que da cuenta de su concepción de la fotografía. En él reunió 197 imágenes con las que buscó mostrar la riqueza paisajística, arquitectónica y cultural del país. Para la primera edición en alemán se trasladó a su país natal con el fin de cuidar el proceso editorial. En 1925 se tradujo al español, al mismo tiempo que publicaba su segundo libro con el título México: Arquitectura, Paisaje y Folklore. Ambos libros consolidaron el apellido Brehme internacionalmente.

Es importante destacar la organización temática del libro dividida en cinco ejes: la capital, sus alrededores, los volcanes, el interior del país y la arqueología. En el primero destacan el Ángel de la Independencia, el Palacio Postal, el Banco de México y la Cámara de Diputados en la calle de Donceles. Después, en las siguientes tres secciones presenta la belleza natural de pedregales, canales y lagos, aparecen La Viga y las Grutas de Cacahuamilpa, así como los paisajes urbanos, las iglesias y los conventos de localidades como la Villa de Gudalupe y Guadalajara. De estas últimas destacan algunos retratos de habitantes del país. Al final, presenta arqueología con fotografías de monumentos prehispánicos como Teotihuacan, Chichen Itza y la Piedra del Sol.

El Canal de La Viga y a la Pirámide del Sol en Teotihuacan. Imágenes recuperadas de: Picturesque Mexico: the country, the people and the architecture, 1925, https://archive.org/details/picturesquemexic00stau/page/104/mode/2up

Indígenas lavando ropa en Ixtacalco, Distrito Federal y Calle en Amecameca con vistas al Popocatépetl. Imágenes recuperadas de: Picturesque Mexico, 1925, https://archive.org/details/picturesquemexic00stau/page/104/mode/2up

Investigaciones recientes han mostrado que algunas imágenes firmadas por Hugo Brehme forman parte de un álbum fotográfico comercial que él y su socio, Weber, reunieron con la intención de vender “vistas de México”. Un buen ejemplo de ello son las tarjetas postales. Éstas se vendieron en doce series de paquetes llamados “Recuerdo de México” que incluían diez o doce postales desprendibles para enviarse, entre las que destaca una postal del Edificio de Correos de la Ciudad de México.

Paquete de tarjetas postales “Recuerdo de México” de Fotografía Brehme, una postal presenta el Edificio de Correos. Imágenes recuperadas de: https://live.mortonsubastas.com/online-auctions/morton-subastas/hugo-brehme-recuerdo-de-m-xico-10-postales-serie-iii-m-xico-1900-10-fotopostales-en-sepia-con-cr-dito-del-fot-grafo-8122242 y https://www.mercadolibre.com.mx/2-postales-1910-hugo-brehme-camara-diputados-correo-mayor/up/MLMU962647395

 

El negocio de una familia de fotógrafos

La Revolución mexicana, que inició en 1910, cambió el destino de la familia Brehme. Hugo se había casado con Auguste Karoline Hartmann en 1908. Mientras Hugo caminaba por las calles de la ciudad fue sorprendido por una balacera de la Decena Trágica en 1913 que lo obligó a buscar refugio en las casas cercanas. Esta experiencia, la situación del país y el embarazo de Auguste llevaron al matrimonio a tomar la decisión de migrar a California, Estados Unidos. Sin embargo, una noche antes de partir les robaron sus pertenencias, por lo que tuvieron que quedarse en México. Ese mismo año, el 2 de diciembre nació su hijo Arno que siguió los pasos de su padre como fotógrafo.

En 1921, Arno se fue a Alemania a estudiar fotografía. En una postal de 1933, Arno relata su fin de semana en los Alpes y el ascenso de Hitler al poder, por lo que su padre hizo que regresara a México. Poco tiempo después, Weber se jubiló y el asistente del estudio, Luis Quintero, se independizó, por lo que Arno se volvió fundamental en el negocio familiar.

Las excursiones ahora las hacían en coche por las carreteras del país. En 1943 emergió el volcán Paricutín que atrajo la atención de ambos. Esa fue una de las primeras expediciones de Arno donde destacó su trabajo fotográfico por sus habilidades y conocimientos en fotografía nocturna y fotografía documental.

Fotografía de Arno Brehme de pobladores saliendo de San Juan Parangaricutiro con el Paricutín al fondo en enero de 1944. Disponible en: Photographs of Paricutin Volcano, 1943-44, https://archive.org/details/brehmearnophoto00fosh/page/37/mode/2up

Antes de que Hugo muriera, formó junto con su hijo la sociedad anónima “Foto Brehme, S.A.” y trasladaron el estudio fotográfico a la calle de Gante. Desde entonces, Arno tomó las riendas del negocio familiar y optó por incorporar la impresión de fotografía a color y la fotografía publicitaria y documental en revistas. El cambio del negocio se materializó en el abandono paulatino de las postales que habían traído gran éxito a Hugo.

Arno se dedicó de lleno a la fotografía publicitaria y documental logrando colaborar con el semanario Mañana y con la revista Caminos de México

Arno se dedicó de lleno a la fotografía publicitaria y documental logrando colaborar con el semanario Mañana y con la revista Caminos de México. La primera presentaba reportajes culturales, principalmente, de la Ciudad de México, mientras que la segunda publicaba artículos dedicados a la industria automotriz, el turismo y la cultura en México.

En el semanario Mañana colaboró con tres fotorreportajes y con fotografías publicitarias del fraccionamiento Jardines del Pedregal de San Ángel. El primer fotorreportaje en el que participó fue “Sol de media noche” escrito por Luis Gutiérrez y González con fotografías nocturnas de Arno Brehme de la estatua de Cristobal Colón en el Paseo de la Reforma, la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional, el Ángel de la Independencia, entre otras. Otro artículo en el que participó fue “¿Andamio o trono; pincel o cetro?”, un homenaje a Diego Rivera escrito por Carlos Argüelles que incluyen fotografías de un día de trabajo del pintor y sus ayudantes en el Cárcamo de Dolores.

Reportajes en semanario Mañana, a la izquierda destaca la estatua de Cristóbal Colón al frente y al fondo el Monumento de la Revolución. A la derecha destaca el trabajo mural en el interior del Cárcamo de Dolores. Disponibles en: Isaura Oseguera Pizaña, “Arno Brehme en la revista Mañana”, https://repositorio.inah.gob.mx/o-9752

Las fotografías que publicó en Caminos de México las tomó en viajes a los sitios turísticos. Su trabajo fue utilizado como portada de varios números de la revista. Arno puso especial atención en la arqueología y arquitectura de los lugares adonde se podía llegar en automóvil.

En 1958, se publicó la Guía Caminos de México en colaboración con la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. A lo largo de toda la guía se incluyeron 16 fotografías tomadas por Arno como la catedral de Guadalajara, el Salto de Juanacatlán en Jalisco, el acueducto de Querétaro, la autopista de Cuernavaca, camino a Milpa Alta, Chichén Itzá y retratos de artesanos trabajando, entre otras.

El apellido Brehme está grabado en la memoria de México por su contribución fotográfica en la producción y difusión de una imagen del país

Al igual que su padre, Arno fue un fotógrafo reconocido. En 1963 expuso su trabajo fotográfico en Bellas Artes. En los años ochenta se retiró y murió en 1990. El apellido Brehme está grabado en la memoria de México por su contribución fotográfica en la producción y difusión de una imagen del país.

Revista Caminos de México con fotografía en portada de Arno Brehme de la carretera de Milpa Alta y cuarta edición de la guía de caminos donde se incluyeron quince fotografías de Arno. Imágenes recuperadas de: Caminos de México y https://www.ccc3m.com/producto/caminos-de-mexico/

Fotografías de Arno Brehme en la cuarta edición de Caminos de México editada por la llantera Goodrich-Euzkadi, a la izquierda abajo es la fotografía “Los volcanes” y a la derecha fotografías tituladas “Artesanías”. Imágenes recuperadas de: Caminos de México, 1958.

 

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

Dennis Brehme, “Hugo Brehme: un gigante de la fotografía mexicana”, Alquimia. Hugo Brehme. Los prototipos mexicanistas, n. 16, invierno, 2002-2003, pp. 7-22.

Benigno Casas, “Hugo Brehme y su contribución al paisaje mexicanista”, Dimensión Antropológica, v. 41, septiembre-diciembre, 2007, pp. 173-201.

Arturo Guevara Escobar, “Hugo Brehme, y la pérdida de la fe”, en Revolución. Cambio e imagen (sitio web), 14 de marzo de 2011, consultado el 29 de junio de 2026, https://fotografosdelarevolucion.blogspot.com/2011/03/hugo-brehme-y-la-perdida-de-la-fe.html

Mayra Mendoza Avilés, “Mitos y realidades en México Pintoresco”, Alquimia, n. 49, septiembre-diciembre, 2013, pp. 31-45.

“Nada se salvó en la conocida casa artística”, Excélsior, 7 de febrero de 1930

Susan Toomey Frost, “Hugo Brehme’s Postcards”, en SusanFrost.org, 2024, consultado el 29 de junio de 2026, https://susanfrost.org/hugo-brehme-postcards

Isaura Oseguera Pizaña, “Arno Brehme en la revista Caminos de México”, Alquimia, n. 62, 2018, pp. 48-63.

Isabel Oseguera Pizaña, “Arno Brehme en la revista Mañana”, Historias, n. 110, septiembre-diciembre, 2021, pp. 62-76.

 

Notas:

¹“Nada se salvó en la conocida casa artística”, Excélsior, 7 de febrero de 1930.

²Dennis Brehme, “Hugo Brehme: un gigante de la fotografía mexicana”, Alquimia. Hugo Brehme. Los prototipos mexicanistas, n. 16, invierno, 2002-2003, pp. 7-22.

³ Como se cita en: Benigno Casas, “Hugo Brehme y su contribución al paisaje mexicanista”, Dimensión Antropológica, v. 41, septiembre-diciembre, 2007, pp. 173-201.

Arturo Guevara Escobar, “Hugo Brehme, y la pérdida de la fe”, en Revolución. Cambio e imagen (sitio web), 14 de marzo de 2011, consultado el 29 de junio de 2026, https://fotografosdelarevolucion.blogspot.com/2011/03/hugo-brehme-y-la-perdida-de-la-fe.html

El semanario Mañana circuló por primera vez en 1943 y fue fundada por Regino Hernández Llergo, quien se inspiró en la revista Life de los estados Unidos. Por su parte, la revista Caminos de México empezó a circular en 1953 y era de la Compañía Hulera Goodrich-Euzkadi, especializada en la producción de llantas automovilísticas.