MARGARITA MAZA PARADA. UNA MUJER EN LA FORJA DE LA REPÚBLICA MEXICANA
Margarita Eustaquia Maza Parada (1826–1871) fue una mujer clave en la historia de México del siglo XIX. Es conocida como esposa del presidente Benito Juárez, pero su papel va más allá de eso: fue activista política, organizadora social, protagonista en tiempos de guerra y figura diplomática en momentos críticos del país. Este año 2026, el gobierno mexicano lo declaró oficialmente como el “Año de Margarita Maza Parada”, en reconocimiento a su contribución en la consolidación de la República Mexicana.1
La historiografía ha comenzado a recuperar el papel de las mujeres que, desde espacios formales e informales, contribuyeron de manera decisiva a la consolidación del Estado nacional
En las últimas décadas, la historiografía ha comenzado a recuperar el papel de las mujeres que, desde espacios formales e informales, contribuyeron de manera decisiva a la consolidación del Estado nacional. En este contexto, la figura de Margarita Eustaquia ocupa un lugar fundamental.

SUS PRIMEROS AÑOS, EDUCACIÓN Y EL MATRIMONIO QUE CAMBIÓ SU VIDA.
Margarita nació el 29 de marzo de 1826 en la Ciudad de Oaxaca, fue hija adoptiva de Antonio Maza Padilla y Petra Parada Sigüenza, comerciantes que gozaron estabilidad económica, quienes le brindaron un hogar cálido y un entorno de valores solidarios.2 Esta posición le permitió acceder a una educación poco común para las mujeres de su época, basada en la alfabetización, lo que influyó en su pensamiento liberal. La familia le dio trabajo al joven Benito Juárez con apenas 12 años, ya que su hermana Josefa trabajaba ahí como cocinera.3 Fue entonces que Margarita y Benito se conocieron, el 31 de julio de 1843, a los 17 años, Margarita se casó con Juárez, lo que marcó su destino personal. El matrimonio se llevó a cabo en el templo de San Felipe Neri en Oaxaca, juntos tuvieron doce hijos; nueve mujeres y tres hombres, de los cuales sólo siete sobrevivieron hasta la edad adulta.4

Nunca se limitó a asumir el rol doméstico tradicional: compartió con Juárez las ideas que caracterizaron al Partido Liberal durante el convulso siglo XIX
Conforme la carrera política de Juárez avanzó, Margarita no sólo ostentó el título de esposa, madre y jefa de familia, sino que se involucró de primera mano en las tensiones políticas de México. Ella se convirtió en administradora del hogar y sostén emocional, especialmente durante los encarcelamientos y exilios de su esposo. Nunca se limitó a asumir el rol doméstico tradicional: compartió con Juárez las ideas que caracterizaron al Partido Liberal durante el convulso siglo XIX.
LA DICTADURA DE ANTONIO LÓPEZ DE SANTA ANNA
En 1853 Santa Anna ocupó la presidencia de México, y desplegó una persecución contra todo aquel que consideraba enemigo de su régimen. Uno de ellos fue Benito Juárez, primero encarcelado y en octubre de ese mismo año salió al destierro del país.5 Margarita Maza enfrentó vigilancia y hostigamiento de parte del gobierno; para hacer frente a la manutención de su familia, decidió abrir una tienda en Etla, Oaxaca: tejer ropa o vender pan, para mantener a sus hijos.6
Margarita no fue una figura pasiva: asumió riesgos políticos, defendió públicamente la causa liberal y mantuvo la cohesión familiar en circunstancias extremas. Su vida ilustra el impacto directo que los conflictos políticos tuvieron sobre las mujeres y los hogares, así como su papel activo en la supervivencia del proyecto liberal.
LA GUERRA DE REFORMA Y LA INTERVENCIÓN FRANCESA.
El periodo conocido como Guerra de Reforma (1857–1861) y la entrada de las tropas francesas en 1862 marcaron un hito en la historia mexicana. Margarita vivió tres años de guerra civil en Veracruz, en 1861 comenzó sus distintos traslados por el país hasta llegar a Nueva York en 1864 en el contexto de avance del ejército francés. Antes de partir, realizó actividades altruistas: recaudación de fondos junto con otras señoras para los hospitales que atendían combatientes heridos. Además, mandó organizar funciones de teatro cuyas ganancias eran destinadas a las distintas víctimas de la guerra contra los franceses.7
Su labor no solo fue asistencial, sino también un llamado a la solidaridad civil en apoyo de la causa liberal. El 27 de enero de 1862, Margarita Eustaquia escribió a través del periódico llamado Siglo Diez y Nueve, una petición de cooperación para el Hospital del Ejército de Oriente que atendía los heridos en la batalla:
“suplico a usted tenga la bondad de publicar en su acreditador diario, la comunicación que me han dirigido las señoras que componen la comisión de caridad en Orizaba […] aceptando el encargo con que se me ha honrado, invito a las señoras de esta capital que tengan a bien cooperar para objeto tan patriótico como humanitario […]”8

Ante el avance del Segundo Imperio, una vez que el ejército francés tomó la Ciudad de México en 1863, Margarita permaneció en Estados Unidos junto con sus hijos hasta agosto de 1867, mientras Juárez estaba en Chihuahua. En ese lapso que permaneció en ese país, perdió a sus hijos más pequeños: Antonio y José, dejando como testigo de su pena diversas cartas entre ella y su marido.9
Margarita actuó como intermediaria y representante de la figura presidencial en los Estados Unidos durante la intervención francesa, incluso recibió a políticos destacados y asistió a eventos públicos para establecer vínculos con simpatizantes liberales o diplomáticos extranjeros y así apoyar a su marido
Margarita actuó como representante diplomática reconocida ante el gobierno norteamericano, fue recibida por el presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson el 26 de marzo de 1866 en la Casa Blanca, encuentro que simbolizó el apoyo diplomático de Washington directo al gobierno de la República Mexicana.10 En este sentido, ella actuó como intermediaria y representante de la figura presidencial, incluso recibió a políticos destacados y asistió a eventos públicos para establecer vínculos con simpatizantes liberales o diplomáticos extranjeros y así apoyar a su marido. Sin embargo, el episodio de vida de Margarita en Nueva York fue de los más duros en su vida personal, no sólo estaba alejada de su país en una circunstancia incierta en medio de una guerra, perdió a sus hijos más pequeños y estaba lejos de Juárez.

En 1865 desde el exilio, Margarita le escribió así a Benito Juárez:
“Me alegro que hayas recibido mi retrato y siento que tú no te puedes retratar para mandarme el tuyo […] me figuro cómo estarás con la vida tan indecente que llevas […] no me sale el pesar de mis hijos; en segundo no tengo esperanza de volverte a ver, porque cada día siento que me acabo, mi naturaleza está muy gastada y ya no resisto más. En marzo voy a cumplir 40 años y creo que si sigo como voy, no me haré huesos viejos […]”11
Su correspondencia con Juárez revela el pensamiento de una mujer consciente de los desafíos políticos de su época. Sin embargo, no se dejó vencer, siguió coherente con los principios del liberalismo: secularismo, sobriedad y servicio público.
SUS ÚLTIMOS DÍAS Y FIGURA CLAVE EN LA HISTORIA DE MÉXICO
Después del triunfo de la República en 1867, Margarita regresó a México vía Veracruz el 17 de julio del mismo año. Sin embargo, los estragos y crisis que enfrentó con el paso del tiempo afectaron su salud, poco a poco empezó a enfermar y en 1868 fue diagnosticada con cáncer, aunque no dejó de cumplir con funciones públicas y sociales. Murió el 2 de enero de 1871 en la Ciudad de México, a los 45 años, donde la sociedad mexicana la reconoció como una mujer inminente.12
A lo largo de la vida, apoyó a su marido incondicionalmente, convencida de la legitimidad de su lucha. Su historia nos recuerda que la construcción de la nación mexicana fue posible gracias al esfuerzo colectivo en el que las mujeres jugaron un papel indispensable, aunque muchas veces silenciado. Margarita Maza fue una actora política, organizadora social y figura simbólica del liberalismo mexicano, cuya vida estuvo marcada por el exilio, la guerra, el sufrimiento de una madre, la persecución política y la defensa activa de la República.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Galeana, Patricia, La correspondencia entre Benito Juárez y Margarita Maza, Para Leer en Libertad A.C., 2014, p.
_____________, “Margarita Maza, Una republicana liberal”, en Patricia Galeana (coord.), Mujeres protagonistas de nuestra historia, INEHRM-Secretaría de Cultura, 2018, pp. 77-90
Gómez-Aguado de Alba, Guadalupe C., “Margarita Maza y Carlota de Bélgica. Dos mujeres con liderazgo”, en BiCentenario. El Ayer y hoy de México, vol. 15, número 60, abril-junio 2023, pp. 16-23
Morales Quintana, Alejandro, “Juárez: exilio y revolución”, en José Luis Soberanes (coord.), Derecho, guerra de Reforma, intervención francesa y segundo imperio. A 160 años de las Leyes de Reforma, UNAM-Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2020, pp. 27-34
Roeder Ralph, Juárez y su México, México, FCE, 1972, 1101 pp.