LA SICT Y EL MUNDIAL DE FÚTBOL 2026: INFRAESTRUCTURA, MOVILIDAD Y LEGADO PARA MÉXICO
Mucho antes de que el futbol -actividad que gira en torno al manejo de un balón o pelota- llegara a México a fines del siglo XIX, los antiguos habitantes de nuestro país ya conocían la pelota desde hacía miles de años. Las ancestrales civilizaciones mesoamericanas —olmecas, mayas, teotihuacanos, toltecas y mexicas, entre otras— practicaron el célebre Juego de Pelota, considerado no sólo una actividad deportiva, sino también un rito ceremonial vinculado con la guerra, la fertilidad, el movimiento de los astros y la vida comunitaria.
PELOTAS DE CAUCHO

Los Olmecas, primeros en fabricar pelotas de caucho
Los arqueólogos consideran que los olmecas fueron los primeros en elaborar pelotas de caucho, aprovechando el látex extraído de los árboles del hule mezclado con otras sustancias vegetales para darle elasticidad. Aquellas pesadas pelotas rebotaban sobre amplias canchas de piedra construidas especialmente para el juego. En algunas variantes, los jugadores debían hacer pasar la pelota por un aro o anillo de piedra -bellamente labrado con símbolos diversos- colocado en lo alto de los muros laterales. Para jugar se utilizaba principalmente la cadera, aunque también podían intervenir los antebrazos o los muslos, según la región y la época.

El Juego de Pelota tenía múltiples significados. Además de servir como entretenimiento y competencia física, era una representación simbólica de la lucha entre el día y la noche, entre la vida y la muerte. En muchas ciudades prehispánicas las canchas ocupaban lugares centrales, lo que demuestra la importancia social, religiosa y política de esta práctica. En sitios arqueológicos como Chichén Itzá, Monte Albán, El Tajín o Tula todavía pueden apreciarse vestigios monumentales de aquellas construcciones.
LA PELOTA EN EL VIRREINATO
En el virreinato, la pelota siguió presente en las actividades recreativas
Durante el virreinato, las tradiciones indígenas relacionadas con el juego de pelota disminuyeron considerablemente debido a la transformación cultural impuesta por las autoridades civiles y religiosas. Sin embargo, el gusto por los juegos de pelota no desapareció. La pelota siguió presente en la vida cotidiana novohispana como parte de las diversiones populares y actividades recreativas, aunque ya lejos del carácter ceremonial que había tenido en el México antiguo. En el ámbito familiar y popular, los niños jugaban con pequeñas pelotas elaboradas de trapo, cuero o hule. Se practicaban juegos sencillos de lanzar y atrapar la pelota, así como competencias de puntería o actividades semejantes a las canicas y al bote pateado.
PACHUCA Y EL FÚTBOL MEXICANO

Mineros ingleses practicaban el fútbol en Real del Monte y Pachuca
El futbol como deporte apareció en Inglaterra hasta el siglo XIX, donde comenzó a reglamentarse y organizarse. A México llegó principalmente gracias a técnicos, ingenieros y trabajadores británicos vinculados con la minería y los ferrocarriles. En Pachuca y Real del Monte, los mineros ingleses asentados en Hidalgo empezaron a practicar futbol hacia la década de 1890, aprovechando sus tiempos libres para disputar partidos entre compañeros de trabajo. Aquellas reuniones deportivas dieron origen a algunos de los primeros clubes del país -como el Pachuca- y marcaron el inicio formal del futbol mexicano.
LA INFRAESTRUCTURA FUTBOLERA
Con el paso de las décadas, el nuevo deporte se expandió rápidamente por todo el territorio nacional. A principios del siglo XX comenzaron a construirse los primeros estadios y campos deportivos, muchos de ellos inicialmente de madera, como ocurrió con el estadio de fútbol del Parque Asturias en la Ciudad de México, que tenía una capacidad para 25,011 espectadores parados y 18,000 sentados.

El estadio del Club Asturias fue uno de los primeros en construirse en la capital del país
Edificado por el club Asturias en el sur de la Ciudad de México en 1936 -hoy desaparecido- su estadio fue un escenario dedicado a diferentes propósitos. Fue utilizado inicialmente como estadio de fútbol, sede de los equipos Asturias y Atlante dos de los equipos más importantes en el Distrito Federal durante la década de los 30s. Construido de madera fue víctima de un incendio que acabó con gran parte de él, el 29 de marzo de 1939.
Más adelante, conforme el futbol adquirió carácter profesional y movilizó a miles de aficionados, surgieron inmuebles más grandes y permanentes construidos en concreto y acero. Ejemplo de ello fueron el estadio de la Ciudad de los Deportes en 1944 y el Estadio Azteca en 1966.
En esa etapa de modernización urbana, las instituciones federales encargadas de las obras públicas tuvieron una participación importante en el desarrollo de infraestructura del país. En primer lugar, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP), creada en el siglo XIX, y posteriormente la Secretaría de Obras Públicas y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), contribuyeron de manera directa al crecimiento de vialidades, accesos urbanos, puentes, transporte y servicios que hicieron posible la consolidación de grandes recintos deportivos y de las ciudades que los albergaban.
LA PELOTA MÁS POPULAR VUELVE A MÉXICO
Desde hace 135 años, la hoy Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes ha sido factor clave en la construcción y modernización de la infraestructura que ha integrado al país y fortalecido su crecimiento económico y social. A lo largo de su historia, la dependencia ha tenido una participación decisiva tanto en las necesidades cotidianas de movilidad como en los grandes acontecimientos nacionales e internacionales.
Eventos de talla mundial como los Juegos Olímpicos de 1968 y las Copas del Mundo de Futbol de 1970 y 1986 representaron momentos decisivos en la realización de obras de infraestructura urbana y de transporte que transformaron las ciudades sedes, y dejaron beneficios permanentes para millones de personas. Hoy, rumbo al Mundial FIFA 2026, México vuelve a enfrentar el desafío de recibir a miles de visitantes de todo el mundo, y nuevamente la SICT desempeña un papel fundamental en la preparación de la infraestructura del país para tal acontecimiento.
La SICT vuelve a participar en un evento de relevancia mundial
La Copa Mundial 2026 será histórica para México, ya que es el primer país en albergar tres mundiales de futbol. Las sedes serán las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey, donde se espera una intensa movilización de aficionados, delegaciones deportivas, medios de comunicación y turistas nacionales e internacionales. Frente a este reto, el gobierno de México ha impulsado diversos proyectos de movilidad e infraestructura, en los que la SICT participa de manera directa.
El titular de la SICT, Ing. Jesús Antonio Esteva Medina expresó la satisfacción porque México vuelva a ser la sede de un Mundial de Fútbol, y se comprometió a mostrar al mundo la gran capacidad que tiene nuestro país para construir y mejorar la infraestructura que demanda este tipo de eventos: “Vamos a exhibir esta infraestructura que tenemos de soporte para toda esta gran cantidad de extranjeros que nos van a venir a visitar.”1
MODERNIZACIÓN AEROPORTUARIA

La modernización de las instalaciones aeroportuarias es coordinada por la SICT
Uno de los principales ejes de trabajo es la modernización aeroportuaria. La SICT coordina acciones para mejorar la capacidad y operación de los aeropuertos que recibirán el mayor flujo de pasajeros durante el torneo. Entre ellos destacan el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Aeropuerto Internacional de Toluca, así como las terminales aéreas de Guadalajara y Monterrey. Las obras incluyen adecuaciones operativas, modernización de instalaciones y mejoras en conectividad y servicios; todo ello con el objetivo de ofrecer una experiencia más eficiente y segura a visitantes y usuarios.
COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL

Además de la infraestructura aeroportuaria, la SICT participa en la coordinación logística interinstitucional necesaria para un evento de esta magnitud. Esto implica trabajar conjuntamente con autoridades federales, gobiernos estatales y municipales, grupos aeroportuarios, organismos internacionales y la propia FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) para garantizar la movilidad de equipos, aficionados y personal operativo. La coordinación contempla aspectos de transporte terrestre, accesos urbanos, seguridad vial y conectividad regional.
RED CARRETERA FEDERAL

Otro componente importante es el fortalecimiento de la red carretera federal. A solicitud de la FIFA la Secretaría atiende la instalación de señalamientos, la mejora de las carreteras entre las ciudades involucradas, y un mejor servicio a los visitantes nacionales y extranjeros a la Copa Mundial. La modernización de autopistas, la conservación de carreteras federales y la construcción de distribuidores viales permitirán facilitar traslados y reducir tiempos de recorrido durante el torneo y en los años posteriores.
BENEFICIOS A FUTURO
Las grandes obras de infraestructura hechas para eventos especiales seguirán beneficiando a la sociedad
Los grandes eventos deportivos son oportunidades para realizar proyectos de infraestructura con beneficios duraderos para la población; recordemos las obras emblemáticas realizadas para los Juegos Olímpicos de 1968 (Villa Olímpica, Palacio de los Deportes, Alberca, Gimnasio y Velódromo Olímpico, etc.) o para los mundiales anteriores, cuyos efectos positivos permanecen hasta hoy en materia de movilidad y desarrollo urbano.
A trece décadas y media de su creación, la SICT continúa desempeñando una tarea estratégica para el país: construir y modernizar la infraestructura que conecta a México. Su participación rumbo al Mundial FIFA 2026 no sólo responde a la necesidad de formar parte de la organización de un evento internacional, sino también al compromiso de fortalecer la movilidad y la conectividad nacional. Más allá de los días de competencia, las obras y proyectos impulsados dejarán trabajos de infraestructura que seguirán beneficiando la vida cotidiana de millones de personas.