El correo que viajaba en tren: las oficinas ambulantes en el siglo XX

El correo que viajaba en tren: las oficinas ambulantes en el siglo XX

Durante buena parte del siglo XX los ferrocarriles además de trasladar pasajeros y mercancías también transportaron cartas, periódicos y paquetes que debían llegar a distintos puntos del territorio nacional. Su incorporación a las rutas postales permitió movilizar mayores volúmenes de correspondencia y reorganizar las tareas necesarias para recibirla, clasificarla y distribuirla. El correo se ordenaba durante el recorrido del tren gracias al trabajo de los empleados postales que atendían las llamadas oficinas de correo ambulantes. Detrás de este servicio existía una relación entre las empresas ferroviarias y las instituciones encargadas de organizar las comunicaciones en México. La Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) jugó un papel central en esta articulación: bajo su responsabilidad se encontraban tanto la administración del correo como diversos asuntos relacionados con los ferrocarriles. Las compañías ferroviarias aportaban los trenes y los espacios para transportar la correspondencia, mientras que el personal postal se encargaba de las operaciones propias del servicio.

Interior de un coche correo. https://es.dreamstime.com/foto-de-archivo-interior-del-coche-de-correo-viejo-en-el-tren-image61117611

Las comunicaciones por ferrocarril se incorporaron a un sistema de transporte que también dependía de recorridos a pie, a caballo y en vehículos de tracción animal. La combinación de estos medios permitía conectar las administraciones de correos con poblaciones que no contaban con una estación ferroviaria. El uso de los trenes como transporte postal adquirió especial relevancia durante las primeras décadas del siglo XX, cuando las cartas seguían siendo un medio fundamental para la comunicación entre familiares, instituciones, comercios y autoridades. La correspondencia permitía mantener relaciones a distancia, transmitir noticias, gestionar asuntos administrativos y formalizar acuerdos.

A principios de la década de 1920, numerosos periódicos estatales publicaron las disposiciones que regulaban el funcionamiento de las oficinas ambulantes del correo. Entre ellas, se establecía que únicamente podían viajar en estos espacios los empleados designados por la Dirección General de Correos, quienes recibían el nombre de “agentes postales ambulantes”. Estas oficinas en el ferrocarril también tenían la capacidad de vender timbres, hacer distribución, canje y entrega de las correspondencias y demás objetos que se transportaban por el correo. ¹

La administración para llevar el correo en los trenes

Con la creación de la SCOP, el servicio postal adquirió una organización administrativa propia, la cual quedó asentada en la Ley sobre Vías Generales de Comunicación y Medios de Transporte, publicada en 1931, donde se estableció en su artículo 553 que los servicios postales estarían a cargo de la Secretaría, por conducto de la Dirección General de Correos.² Por lo tanto, la organización del correo correspondía al gobierno federal; mientras que las compañías ferroviarias participaban en el traslado de la correspondencia conforme a las obligaciones previstas en sus concesiones y en la legislación aplicable.

En el Diario Oficial del 16 de febrero de 1922 se tiene registro de un contrato que reunió diversas concesiones de la “Compañía del Ferrocarril de San Marcos a Huajuapan de León”³, el artículo 14 estableció que la empresa debía transportar gratuitamente durante el periodo de la concesión, la correspondencia y los demás objetos postales, así como a los empleados del correo que se encontraran en servicio. También debía poner a disposición de la administración postal los carros o departamentos necesarios para conducir y distribuir la correspondencia, además de equiparlos con mobiliario e iluminación conforme a las necesidades del servicio.⁴ Este documento permite comprender que la incorporación del correo a los trenes no dependía de un acuerdo informal ni de la decisión particular de una empresa. En este caso, la obligación formaba parte de las condiciones de una concesión ferroviaria, dentro de un marco regulado por el gobierno federal y atendido por la SCOP.

Coche correo NdeM 2555, área de administración del correo, única pieza en el país resguardado por el Museo Nacional de los Ferrocarriles. https://www.nomadicbackpacker.com/national-museum-of-mexican-railways-puebla-mexico.html

Las cartas Postales de la República Mexicana permiten conocer la organización de la distribución postal del siglo XX

Otro tipo de fuentes documentales de la época que permiten estudiar las rutas postales en ferrocarril son los mapas titulados “Cartas Postales de la República Mexicana”, elaborados a principios del siglo XX. Estos mapas permiten conocer la organización de la distribución postal, pues registraban la ubicación de administraciones, sucursales y agencias, así como las rutas que seguía el ferrocarril que llevaba la correspondencia. Además, consignaban datos sobre las distancias y los tiempos de recorrido, información fundamental para planificar y coordinar el traslado de las piezas postales. De este modo, las estaciones funcionaban como puntos de enlace entre las rutas ferroviarias, los transportes complementarios y las oficinas postales responsables de recibir la correspondencia.

Carta Postal de la República Mexicana del Distrito Federal, 1906. En ella se detallan las rutas postales de ferrocarril y las oficinas. https://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~259797~5522727:Carta-Postal-de-la-Republica-Mexica?sort=pub_list_no_initialsort%2Cpub_date%2Cpub_list_no%2Cseries_no&mi=26&trs=36&qvq=q:carta%20postal%20mexicana;sort:pub_list_no_initialsort%2Cpub_date%2Cpub_list_no%2Cseries_no;lc:RUMSEY~8~1

Antes de incorporarse al recorrido ferroviario, los paquetes llegaban a las oficinas de depósito, donde se pesaban y se cobraba el importe correspondiente. A bordo de los trenes, el personal postal se encargaba de organizar cartas, paquetes y otros objetos en espacios destinados a la selección y clasificación de las piezas según su lugar de destino. De esta manera, mientras el tren avanzaba, los trabajadores preparaban la correspondencia que debía entregarse en determinadas estaciones o continuar su recorrido hacia otras oficinas postales. El vagón funcionaba como un espacio de trabajo integrado al recorrido ferroviario: el traslado y la clasificación formaban parte de una misma operación. Este procedimiento resultaba valioso porque el tiempo de viaje podía aprovecharse para adelantar tareas que, de otro modo, tendrían que realizarse después de la llegada. Una clasificación incorrecta podía ocasionar retrasos, por lo que la tarea de los empleados postales resultaba indispensable para el funcionamiento del servicio.

Hacia finales del Porfiriato, el servicio postal contaba con 162 oficinas ambulantes que operaban en ferrocarriles y vapores. En conjunto, la red postal empleaba a más de 10,397 personas y comprendía, además, administraciones, sucursales, oficinas de transbordo y agencias distribuidas por el país. Estas cifras permiten dimensionar la amplitud de la infraestructura postal y la diversidad de espacios y medios de transporte que intervenían en la circulación de la correspondencia. ⁵ Seguir el recorrido de una carta transportada en tren ayuda a comprender una modalidad de trabajo que exigía coordinación entre quienes recibían la correspondencia, quienes la clasificaban durante el recorrido y quienes debían entregarla en su siguiente destino.

Coche correo NdeM-2555 construido en 1954 por la empresa estadounidense The Budd Company y adquirido por Ferrocarriles Nacionales de México en 1972. Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos, https://web.facebook.com/MuseoNacionalFerrocarriles/posts/d%C3%ADainternacionaldelosmuseosadquirido-en-1972-el-coche-correo-ndem-2555-fue-un-ce/1148667367295373/?_rdc=1&_rdr#

 

Referencias bibliográficas y hemerográficas

Ley sobre Vías Generales de Comunicación y Medios de Transporte, publicada en el Diario Oficial el 31 de agosto de 1931, artículos 552 y 553, relativos a las funciones del correo y la responsabilidad de la SCOP en la prestación de los servicios postales.
https://www.dof.gob.mx/abrirPDF.php?anio=1931&archivo=31081931-MAT.pdf&repo=repositorio%2F

Diario Oficial de la Federación. “Contrato refundiendo los celebrados en distintas fechas con la Compañía del Ferrocarril de San Marcos a Huajuapan de León, para la construcción de un ferrocarril en los estados de Puebla y Oaxaca”, 16 de febrero de 1922, artículo 14.
https://dof.gob.mx/abrirPDF.php?anio=1922&archivo=16021922-MAT.pdf&repo=repositorio%2F

 

REFERENCIAS

¹ Periódico Oficial del Estado del Estado de Aguascalientes. Labor Libertaria, 31 de octubre de 1926, p. 5.https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075be7d1e63c9fea1a3b1?pagina=558a33af7d1ed64f16996fef&palabras=oficinas-ambulantes-correo
² Ley sobre Vías Generales de Comunicación y Medios de Transporte, publicada en el Diario Oficial el 31 de agosto de 1931, artículos 552 y 553, relativos a las funciones del correo y la responsabilidad de la SCOP en la prestación de los servicios postales.https://www.dof.gob.mx/abrirPDF.php?anio=1931&archivo=31081931-MAT.pdf&repo=repositorio%2F
³ Conocido popularmente como “El Chitero” que conectaba el norte de Puebla con la región mixteca de Oaxaca
⁴ Diario Oficial de la Federación. “Contrato refundiendo los celebrados en distintas fechas con la Compañía del Ferrocarril de San Marcos a Huajuapan de León, para la construcción de un ferrocarril en los estados de Puebla y Oaxaca”, 16 de febrero de 1922, artículo 14.https://dof.gob.mx/abrirPDF.php?anio=1922&archivo=16021922-MAT.pdf&repo=repositorio%2F
⁵ El Nacional, viernes 26 de agosto de 1983, p. 22 https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075be7d1e63c9fea1a378?pagina=558a39937d1ed64f16f3fa07&palabras=oficinas-ambulantes-correo