EL AUGE FERROVIARIO EN MÉXICO (1957)
El ferrocarril, uno de los inventos más relevantes de la Revolución Industrial, surgió de la necesidad de contar con un transporte de gran capacidad, que resultara económico y eficiente para trasladar el creciente volumen de mercancías y productos agrícolas que se estaban generando, así como el hierro y el carbón indispensables para el desarrollo industrial. Este sistema abrió la posibilidad de movilizar a un gran número de personas, transformando no solo la economía, sino también la dinámica social de las regiones que conectaba.
El sistema ferroviario se incrementó en el volumen de carga y en el número de pasajeros
En México, la construcción del ferrocarril México–Veracruz representó un avance fundamental al conectar el centro del país con el principal puerto del Golfo, facilitando tanto el comercio como la movilidad de la población. Con el paso del tiempo, el sistema ferroviario nacional fue ampliándose y consolidándose, y sus operaciones se organizaron en servicios diferenciados: trenes de carga y trenes de pasajeros, lo que permitió atender de manera más eficiente las distintas necesidades de transporte.
Para mediados del siglo XX, el ferrocarril mexicano se había convertido en un eje clave para la actividad económica y la integración del territorio. En este contexto, el año 1957 destacó por los incrementos registrados tanto en el volumen de carga transportada como en el número de pasajeros, reflejando un periodo de crecimiento en la demanda y en la capacidad operativa del sistema ferroviario nacional.
20 MILLONES DE TONELADAS DE CARGA
En el periodo 1952-1957 Ferrocarriles Nacionales de México experimentó un progresivo aumento en el volumen de carga transportada en sus unidades. Los números no mienten: en 1956 se transportaron 19 millones 148 mil 13 toneladas, y en diciembre de 1957 se registraron más de 20 millones y un ingreso de casi 750 millones de pesos.1
Vista panorámica del área de talleres, la escuela Diésel y las oficinas generales de Terminal de Carga del Valle de México. Secretaría de Cultura, Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero.
Más de 20 millones de toneladas registraron en 1957 el servicio de carga
Varios factores tuvieron que ver con este gran logro: la ampliación de patios de carga en todas las terminales ferroviarias del país; el aumento de furgones de fabricación nacional; la recién estrenada Terminal de Carga del Valle de México (1952) y su moderno sistema de trenes de carga y de despacho; la adquisición de locomotoras diésel que han mejorado el tráfico de carga 100 % en los últimos cuatro años (1953-1957); y por último, la conservación de las tarifas en un nivel bajo alentando a los clientes a utilizar el servicio de carga.
FERROCARRIL DE PASAJEROS A LA ALZA
Los trenes de pasajeros registraron 30 millones transportados en 1957
La rehabilitación del transporte ferroviario en México, iniciado en 1953, dio grandes frutos en cuanto al servicio de pasajeros. Año con año fue incrementándose de manera notoria: en 1953 se registró un total de 22 millones de pasajeros; en 1954 se transportaron 24.5 millones de usuarios; en 1955 ascendieron a 27 millones; en 1956 alcanzó la cifra de 28 millones de pasajeros y en 1957 se logró la cifra de poco más de 30 millones.2
Estación de trenes en la ciudad de Monterrey en 1958, recién terminada. file:///D:/Descargas/04_BMH+47%20(1).pdf
Al igual que los trenes de carga, los de pasajeros contaron con varios factores a su favor, uno de ellos fue la gran cadena de terminales ferroviarias construidas en las principales ciudades del país, ello permitió la ejecución de las operaciones con precisión y rapidez. La estación de Monterrey concluida en 1958 es un ejemplo relevante.
Otro factor indiscutible fue la rehabilitación de las vías consistente en la reposición de rieles y durmientes de la línea México-Ciudad Juárez, la más extensa del país con dos mil km aproximadamente. Con esto los trenes lograron desarrollar mayor velocidad de una forma segura.
La sustitución progresiva de las máquinas de vapor por máquinas diésel, así como la adquisición de nuevos carros Pullman que ofrecieron mayor comodidad a los pasajeros fueron elementos que contribuyeron al alza de viajeros en 1957. Un último factor fue sin duda, la capacitación de los ferrocarrileros al establecer escuelas diésel donde pudieron actualizarse en las técnicas más avanzadas y mantener el ritmo del progreso ferroviario.
El incremento en el volumen de carga y en el número de pasajeros no fue un fenómeno aislado, sino el resultado de una serie de mejoras estructurales, tecnológicas y operativas que fortalecieron la eficiencia del servicio. La modernización del equipo, la ampliación de la infraestructura y la capacitación del personal permitieron responder a una demanda en expansión, que mostró el papel estratégico del ferrocarril en el desarrollo económico y la integración territorial del país. Las cifras alcanzadas en 1957 no solo dan cuenta de un avance cuantitativo, sino que ilustran también un proceso de transformación que consolidó al ferrocarril como uno de los pilares del transporte nacional en la mitad del siglo XX.
REFERENCIAS
1 Más de 20 millones de toneladas de carga movieron los FF. CC. Nacionales. El Universal martes 31 de diciembre de 1957 primera plana y p. 21.
2 Cada año ha ido aumentando la cifra de pasajeros en los FF. CC. El Universal domingo 29 de diciembre de 1957 primera plana y p. 8.