Madero escribió la Revolución. Cartas y telegramas

Madero escribió la Revolución. Cartas y telegramas

"Nunca es para mí cansado leer sus cartas”, afirmaba Francisco I. Madero en 1908, al procurar, a través del intercambio epistolar, la difusión de su filosofía e ideario político entre amigos, colegas, empresarios, familiares y, todo aquel que quisiera unirse a la lucha por la democracia en México.

La correspondencia de Madero suma 1,602 documentos

Igual que era incansable para leer, lo era para escribir durante largas horas misivas, memorias, notas y artículos periodísticos donde, además de explicar su proyecto en oposición a la dictadura de Porfirio Díaz, expresaba sus planes, reflexiones éticas, dudas, valoraciones sociales y económicas sobre el estado general del pueblo, así como los razonamientos con lo que justificaba la urgencia de un verdadero cambio democrático en la nación.1

El impulso de las comunicaciones, transportes y obras públicas al final del siglo XIX, alimentó la “ilusión ficticia” de un desarrollo armónico y justo

Cuando Madero inició su lucha contra el gobierno porfirista, el entorno nacional estaba marcado por el progreso, pues entre otras medidas, el impulso dado a las comunicaciones, transportes y obras públicas al final del siglo XIX, alimentó la “ilusión ficticia”, de que el país se desarrollaba de manera “armónica y justa” con las necesidades populares. En este proceso de modernización, Díaz había puesto en marcha instituciones que no sólo consumaban, sino que evidenciaban el progreso, como la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas2 que al cabo de una década de intenso trabajo, inauguraba el siglo XX con nuevos y mejores caminos, puertos, faros, líneas férreas, monumentos públicos, obras de utilidad y ornato, además de encargarse de la prestación de servicios fundamentales como el correo, el telégrafo y el teléfono, cuyas redes se habían extendido por el territorio nacional con inusitada rapidez.3

 En el Porfiriato, México se modernizó en medio de condiciones de miseria traducidas en contrastes severos de clase social y económica. Fotografías recuperadas del libro: México 200 años.
En el Porfiriato, México se modernizó en medio de condiciones de miseria traducidas en contrastes severos de clase social y económica. Fotografías recuperadas del libro: México 200 años.

En el periodo de entresiglos, el correo y el telégrafo fueron los principales medios de comunicación en México

Por ello, no sorprende que en el periodo de entresiglos, el correo y el telégrafo fueran los principales medios de comunicación en México, pues la dinámica económica requería de una red de comunicaciones que garantizara las conexiones entre el país, los centros industriales de producción-consumo y, el control regional del comercio. Ambos medios se convirtieron en los portadores de una nueva época de crecimiento, consolidación en los negocios e integración local. En el terreno de la circulación y difusión de ideas, su impacto fue definitivo, pues gracias al correo y al telégrafo, la capital (el centro) y los estados de la República (la periferia), por primera vez, pudieron enlazarse de manera efectiva y casi ilimitada.

TRANSMITIR EL MENSAJE DEL CAMBIO

El 17 de noviembre de 1907, Madero dirigió una carta a José Yves Limantour, Ministro de Hacienda describiéndole las ventajas económicas, comerciales y sociales de edificar una presa que beneficiara a los agricultores de la Comarca Lagunera. Bajo el título de Estudio sobre la conveniencia de la construcción de una presa en el Cañón de Fernández y para almacenar las aguas del río Nazas, Francisco I. Madero intentó abrir una serie de comunicaciones con el régimen de Porfirio Díaz, cuyo objetivo era ofrecer diagnósticos serios sobre las necesidades, problemas y demandas urgentes de distintos grupos y clases sociales.

Además de remitir su Estudio a Limantour y al presidente Díaz, Madero pidió al Secretario de Hacienda datos sobre las cantidades de algodón exportados entre 1901-1907, así como de los niveles de consumo de las fábricas, por considerarlas “cuestiones relacionadas con el progreso del país”. Fotografías recuperadas de los libros: Epistolario, Tomo I y México 200 años.
Además de remitir su Estudio a Limantour y al presidente Díaz, Madero pidió al Secretario de Hacienda datos sobre las cantidades de algodón exportados entre 1901-1907, así como de los niveles de consumo de las fábricas, por considerarlas “cuestiones relacionadas con el progreso del país”. Fotografías recuperadas de los libros: Epistolario, Tomo I y México 200 años.

Madero tejió una red de comunicación y apoyo a su causa, a través del envío constante e ininterrumpido de cartas y telegramas

Aunque desde 1905, Madero había decidido emprender la lucha por democratizar a la nación, consideró hacerlo de forma sostenida y paulatina. De ahí que contemplara establecer relación con los hombres y organizaciones de pensamiento liberal que, como él, compartían la convicción de subvertir desde adentro al régimen porfirista. Consciente de que para tejer una red de comunicación tenía “que escribirse” con todo aquel que quisiera luchar por la patria, a partir de 1907, comenzó un constante e ininterrumpido envío de cartas, cuyo mensaje se centraba en la transformación política y en la renovación social.

Junto a su abundante correspondencia, Francisco I. Madero trabajó con ahínco en el libro que publicó en 1908, bajo el título La sucesión presidencial en 1910, del cual remitió una copia a Porfirio Díaz, adjuntándole una carta donde lo exhortó a facilitar el cambio democrático en México. Foto recuperada del libro: La sucesión presidencial en 1910. El Partido Nacional Democrático, Francisco I. Madero.
Junto a su abundante correspondencia, Francisco I. Madero trabajó con ahínco en el libro que publicó en 1908, bajo el título La sucesión presidencial en 1910, del cual remitió una copia a Porfirio Díaz, adjuntándole una carta donde lo exhortó a facilitar el cambio democrático en México. Foto recuperada del libro: La sucesión presidencial en 1910. El Partido Nacional Democrático, Francisco I. Madero.

Usadas esencialmente para el intercambio de ideas, proyectos y preocupaciones, las cartas de Francisco I. Madero mostraron un cambio radical hacia 1909, cuando de cara a la sucesión presidencial de 1910, funcionaron como el ariete -llamado así por el propio Madero- para organizar a nivel nacional, un movimiento y un partido antirreelccionista que diera fin a la dictadura.

En el logro de su objetivo, Madero vio indispensable allegarse recursos con la venta de sus propios bienes, pero sobre todo, mediante la petición de cooperaciones que le ayudaran a financiar los trabajos antirreeleccionistas, e iniciar una serie de giras para recorrer todo el territorio nacional. La articulación y difusión de su causa fue entonces posible por la ingente correspondencia que remitía desde cualquier punto en el que se encontrara -incluso, a bordo de vapores y ferrocarriles-, convenciéndose de recurrir ávidamente a los telegramas cuando a lo largo de una jornada llevaba su mensaje a dos o tres poblados diferentes.

La velocidad del telégrafo permitió a Madero comunicarse con sus aliados y operadores en toda la República

La velocidad, prácticamente, instantánea del telégrafo, también le permitió mantener comunicación con sus principales aliados y operadores diseminados en el norte, centro y sur del país como Venustiano Carranza, Aquiles Serdán y José María Pino Suárez, sin mencionar que gracias a las comunicaciones telegráficas, nunca cortó el contacto e información con los directores de diarios como Filomeno Mata, Paulino Martínez y Juan Sánchez Azcona que divulgaban en los periódicos locales y nacionales la invitación a asistir a cada uno de los multitudinarios mítines maderistas.

Al llevar el mensaje del antirreeleccionismo por la nación, Madero se hizo acompañar de un taquígrafo y un secretario que le ayudaban a escribir y enviar su correspondencia revolucionaria. Foto recuperada del libro: Epistolario, Tomo II.
Al llevar el mensaje del antirreeleccionismo por la nación, Madero se hizo acompañar de un taquígrafo y un secretario que le ayudaban a escribir y enviar su correspondencia revolucionaria. Foto recuperada del libro: Epistolario, Tomo II.

De esta forma, rumbo a 1910 -año de los comicios federales-, Francisco I. Madero había visitado veintidós estados y fundado cerca de cien clubes antireeleccionistas en toda la República, cuyos habitantes experimentaban el entusiasmo de llevar por fin a cabo, unas elecciones limpias y apegadas a la ley.

Madero escribió: "por más ignorante que se crea al pueblo, siempre sabe mejor lo que le conviene que cualquier déspota que lo gobierna".
Madero escribió: "por más ignorante que se crea al pueblo, siempre sabe mejor lo que le conviene que cualquier déspota que lo gobierna".

Contrario al propósito de organizar una competencia justa y pacífica, el gobierno porfirista inició una serie de persecuciones, incautaciones, aprehensiones y fusilamientos contra los seguidores del maderismo, cuyos partidarios intensificaron, como medida de resistencia, la formación de clubes en lugares como Ciudad Juárez, San Nicolás, Matamoros, Tampico, Ciudad Victoria y Yucatán.

"MI CARTA DE ANTIER AL GRAL. DÍAZ HA CAUSADO UN EFECTO ESPLÉNDIDO…”

La situación llegó a un punto crítico en mayo de 1910, decidiendo a Madero a escribir una extensa carta al viejo jerarca, misma que también hizo publicar en la prensa nacional, donde aseveró4:

Carta de Francisco I. Madero
Carta de Francisco I. Madero

Al Sr. Gral. Porfirio Díaz
Al Sr. Gral. Porfirio Díaz

Mayo 26 de 1910
Mayo 26 de 1910

Madero celebró que su carta escrita al general Díaz levantara considerablemente el entusiasmo de sus partidarios

Confiado en que su carta había “causado un efecto espléndido”, Francisco I. Madero le dirigió una misiva el 29 de mayo de 1910, a José María Maytorena, militar y político a quien deseaba convencer de aceptar la cantidatura antirreeleccionista por Sonora, asegurándole que lo escrito al general Díaz había “levantado considerablemente el entusiasmo entre nuestros partidarios y ha llenado de ira y de pavor a nuestros adversarios, que empiezan a darse cuenta de qué clase de adversario soy yo.”5

En telegrama dirigido a Sánchez Azcona, Madero afirmó: “He recibido noticias alarmantes de la situación en Puebla, debido a los innumerables atentados que cometen las autoridades de aquel estado”.
En telegrama dirigido a Sánchez Azcona, Madero afirmó: “He recibido noticias alarmantes de la situación en Puebla, debido a los innumerables atentados que cometen las autoridades de aquel estado”.

A pesar de la lucha emprendida por los oposicionistas en diferentes estados del país, éstos sufrieron un revés el 27 de septiembre de 1910, cuando la Cámara de Diputados declaró reelecto a Porfirio Díaz, en la presidencia y, a Ramón Corral, en la vicepresidencia de la República urgiendo a Madero a escribir desde su exilio en Estados Unidos, numerosas cartas y telegramas donde se empeñaba en reorganizar su movimiento utilizando “los importantísimos elementos con los que sin grandes dificultades, se podía dar un golpe decisivo” a la dictadura porfiriana.

Persuadido por las cartas e informaciones que enviaba y recibía constantemente, Francisco I. Madero concluyó que Porfirio Díaz ya no podría “influir para desbaratar” sus planes libertarios, por lo que el 5 de octubre lanzó un Manifiesto a la Nación, donde declaró la nulidad de los comicios de 1910, estableció el principio de “Sufragio Efectivo, No Reelección”, se comprometió a realizar reformas sociales y llamó a todos los conciudadanos para que “de las seis de la tarde en adelante, todas las poblaciones de la República se levantaran en armas, el domingo 20 de noviembre de 1910.”

Con su llamado al pueblo para hacer “triunfar los ideales de libertad y de justicia”, Madero revolucionó al pueblo mexicano, el cual lo recibió masiva y efusivamente, a su entrada a la Ciudad de México, el 7 de junio de 1911. Fotos recuperadas de los libros: México 200 años y Fervores y epifanías en el México Moderno.
Con su llamado al pueblo para hacer “triunfar los ideales de libertad y de justicia”, Madero revolucionó al pueblo mexicano, el cual lo recibió masiva y efusivamente, a su entrada a la Ciudad de México, el 7 de junio de 1911. Fotos recuperadas de los libros: México 200 años y Fervores y epifanías en el México Moderno.

 

REFERENCIAS

1 La correspondencia de Madero forma parte del Fondo Histórico Francisco I. Madero, bajo el resguardo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
2 Con el fin de que la SCOP participara efectivamente en el funcionamiento, infraestructura, modernidad y desarrollo de la nación, el gobierno federal la dotó en 1891, con ramos estratégicos como: correos interiores, vías marítimas de comunicación o vapores-correos; la Unión Postal Universal, telégrafos, teléfonos, ferrocarriles, obras en los puertos, faros, monumentos públicos, obras de utilidad y ornato; carreteras, calzadas, puertos, ríos, puentes, lagos, canales; la conserjería y obras del Palacio Nacional y Castillo Chapultepec, además del Desagüe del Valle de México.
3 Durante el Porfiriato, el país se modernizó con la instalación de redes eléctricas, la introducción de vehículos motorizados, la transformación del paisaje urbano, la construcción de redes ferroviarias e hidráulicas para comunicar y abastecer ciudades y diversas localidades. Sin embargo, en contraste con este notable desarrollo, persistían condiciones de miseria que se tradujeron en una profunda desigualdad social.
4 Carta al Sr. General Porfirio Díaz, Presidente de la República Mexicana, mayo 26 de 1910, en Epistolario, Tomo II, México, INEHRM, 2021, pp. 1768-1771.
5 Carta a José María Maytorena, mayo 29 de 1910, en Correspondencia Política, Tomo I, p. 23.
 
FUENTES CONSULTADAS:
Archivo de Don Francisco I. Madero, Epistolario, Tomo I, México, INEHRM, 2021.
Archivo de Don Francisco I. Madero, Epistolario, Tomo II, México, INEHRM, 2021.
Galeana, Patricia y Gloria Villegas, Dos siglos de México, México, Senado de la República/ Siglo XXI Editores, 2010.
Lemoine, Ernesto, et.al., Documentos para la Historia del México, Independiente (1808-1938), Cámara de Diputados, LXI Legislatura/Miguel Ángel Porrúa, 2010.
Madero Francisco I., Correspondencia Política, Tomo II, México, Cámara de Diputados, LXIII Legislatura, 2014.
Madero, Francisco I., Correspondencia Política, Tomo II, México, Cámara de Diputados, LXIII Legislatura, 2014.
Madero, Francisco I., La sucesión presidencial en 1910. El Partido Nacional Democrático, Francisco I. Madero, México, Edición personal, 1908.
Manuel Ramos. Fervores y epifanías en el México moderno, Secretaría de Cultura/ Planeta, México, 2011.
Mendoza Vargas, Héctor, “El territorio y la innovación: la red telegráfica mexicana, 1850-1910, en Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía, México, UNAM, núm. 84, 2014.
Moreno Villegas, Gloria, La Cámara de Diputados. Un recorrido por su historia, México, Cámara de Diputados, 2009.
Ruiz Mateos, Gerardo (coord.), México 200 años. La patria en construcción, México, Chapa Ediciones, 2010.

 

Portada: Madero fue un lector y un escritor infatigable de cartas y telegramas, pues con ellos vertebró el movimiento revolucionario que derrocó al sistema porfiriano. Foto recuperada del libro: Epistolario, Tomo I.