TERMINALES AEROPORTUARIAS DE MÉXICO 68: LA SOP Y LA OLIMPIADA

TERMINALES AEROPORTUARIAS DE MÉXICO 68: LA SOP Y LA OLIMPIADA

Cuando se habla de las obras realizadas para los Juegos de la XIX Olimpiada, celebrados en la Ciudad de México en 1968, generalmente se recuerdan edificios emblemáticos como el Palacio de los Deportes, la Alberca Olímpica Francisco Márquez o la Villa Olímpica Libertador Miguel Hidalgo. Sin embargo, a la par de ellas, el éxito de esta Olimpiada dependió también de una compleja infraestructura de apoyo que permitió atender la llegada de miles de atletas, dirigentes, periodistas y visitantes extranjeros.

Dentro de ese amplio programa de obras, a cargo de la Secretaría de Obras Públicas, destaca la construcción de dos estaciones aeroportuarias especializadas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Aunque su existencia fue efímera y pocas veces ha sido mencionada por la historiografía olímpica, estas instalaciones constituyeron un elemento estratégico para garantizar la operación eficiente del principal punto de acceso al país durante la justa deportiva.

 

EL AEROPUERTO OLÍMPICO

El Aeropuerto Olímpico atendió exclusivamente el arribo de las delegaciones olímpicas extranjeras

Como parte de los preparativos para los Juegos Olímpicos, la Secretaría de Obras Públicas edificó también una terminal auxiliar en el lado norte del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, conocida como Aeropuerto Olímpico. Su propósito era atender exclusivamente la recepción de las delegaciones participantes, evitando que miles de atletas y funcionarios utilizaran la terminal comercial y provocaran retrasos en las operaciones habituales del aeropuerto.

La nueva estación fue equipada con todos los servicios necesarios para realizar el ingreso de los visitantes internacionales: oficinas de migración, aduanas y sanidad internacional, además de áreas destinadas al manejo de equipaje y del equipo deportivo de las delegaciones.

La construcción del Aeropuerto Olímpico impidió la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México durante el tiempo que duraron los Juegos Olímpicos. https://www.tvazteca.com/aztecanoticias/finanzas/finanzas/notas/que-nombres-ha-recibido-el-aicm-a-lo-largo-de-su-historia

Uno de los aspectos más interesantes de esta instalación fue la infraestructura prevista para las competencias ecuestres. El Aeropuerto Olímpico contaba con espacios especialmente acondicionados para la recepción de caballos transportados por vía aérea, incluyendo caballerizas provisionales y vehículos especializados para trasladarlos posteriormente hacia las instalaciones deportivas.¹ Las primeras notas periodísticas informaban incluso sobre la llegada de aeronaves de la empresa KLM que transportarían 20 ejemplares procedentes de Italia, así como caballos de las delegaciones de Polonia e Islandia, mientras que Australia anunció el traslado de doce ejemplares en un vuelo especial de Qantas.

La operación del Aeropuerto Olímpico permitió que el arribo de las delegaciones se realizara de manera ordenada y con procedimientos específicos para atender las necesidades de los deportistas.

 

UNA TERMINAL PARA LA AVIACIÓN GENERAL

Las aeronaves particulares de las empresas, diarios y funcionarios tuvieron su terminal especial

Paralelamente, la Secretaría de Obras Públicas construyó una segunda estación aeroportuaria destinada a la aviación general, ubicada frente al hangar presidencial del Aeropuerto Internacional. Esta instalación respondió a otro desafío logístico. Los organizadores preveían la llegada de un número extraordinario de aeronaves privadas, corporativas y ejecutivas pertenecientes a empresas, medios de comunicación, patrocinadores, funcionarios internacionales y visitantes distinguidos. De utilizar la infraestructura existente, este tráfico adicional habría saturado las plataformas destinadas a la aviación comercial.

La nueva terminal fue diseñada con capacidad para aproximadamente seiscientas aeronaves ligeras, cifra superior a las cuatrocientas cuya llegada se estimaba durante el periodo olímpico. Asimismo, disponía de servicios de aduanas, migración, y de cuidados de la salud, además de un acceso vial independiente que comunicaba directamente con la avenida de los Hangares.

Diversos modelos de avionetas y jets ligeros de empresas particulares aterrizaron en la terminal aeroportuaria destinada para recibir a representantes de empresas, periódicos y compañías importantes que asistieron a los Juegos Olímpicos de 1968. https://es.wikipedia.org/wiki/Lockheed_JetStar#/media/Archivo:NASA_JetStar.jpg

Entre los primeros usuarios de estas instalaciones se encontraban el avión particular del periódico Chicago Tribune, que transportaría a 10 periodistas para cubrir los Juegos, así como aeronaves ejecutivas de compañías estadounidenses como Cameron Iron Works, Hughes Tool Company y Bristol-Myers, cuyos vuelos se programaron expresamente durante octubre de 1968.²

Estas instalaciones complementaban otras obras impulsadas por la propia dependencia, como vialidades, distribuidores, puentes, infraestructura hidráulica, señalización y equipamiento urbano, que en conjunto hicieron posible la realización del acontecimiento deportivo más importante celebrado hasta entonces en América Latina.

 

LA CAPACIDAD TÉCNICA DE LA SOP

La SOP se encargó de ampliar la capacidad operativa del aeropuerto capitalino

Las dos terminales aeroportuarias construidas para los Juegos Olímpicos de 1968 representan un capítulo poco conocido de la historia de las obras públicas en México. Aunque concebidas para atender necesidades temporales, reflejan el nivel de planeación alcanzado por el programa olímpico y la capacidad técnica de la Secretaría de Obras Públicas para responder a requerimientos altamente especializados.

En este contexto, la Secretaría de Obras Públicas asumió la responsabilidad de ejecutar las obras civiles necesarias para ampliar la capacidad operativa del aeropuerto capitalino, trabajando de manera coordinada con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Aeropuertos y Servicios Auxiliares y el Comité Organizador de los Juegos de la XIX Olimpiada.

Más allá de los edificios que aún permanecen como símbolos de México 68, estas instalaciones recuerdan que el éxito de la organización también dependió de una infraestructura logística eficiente, capaz de recibir con oportunidad a atletas, delegaciones, periodistas, empresarios y visitantes procedentes de todo el mundo. Su construcción constituye un ejemplo de cómo las obras públicas no solo transforman el paisaje urbano, sino que también hacen posible el funcionamiento de acontecimientos internacionales de gran magnitud.

 

REFERENCIAS

¹ Aeropuerto Olímpico. El Universal viernes 6 de septiembre de 1968 primera plana y p. 16.
² Mañana entregarán el nuevo aeropuerto. El Universal lunes 30 de septiembre de 1968 primera plana y p. 7.

 

Portada: Detrás del gran éxito de la Olimpiada de 1968 estuvo el desarrollo de una logística de infraestructura aeroportuaria aplicada por la Secretaría de Obras Públicas.