NUEVOS HORIZONTES PARA LA AVIACIÓN MEXICANA EN 1965

NUEVOS HORIZONTES PARA LA AVIACIÓN MEXICANA EN 1965

En la segunda mitad de la década de 1960, la aviación comercial mexicana atravesó una etapa de modernización que fortaleció tanto la infraestructura aeroportuaria como los servicios de transporte aéreo. La expansión de las rutas, la incorporación de nuevas tecnologías y el mejoramiento de los sistemas de control de tránsito aéreo respondieron al crecimiento de la demanda y a la importancia que el transporte aéreo adquiría para el turismo, los negocios y la integración del país. Los siguientes acontecimientos ilustran este proceso de transformación.

 

UN SISTEMA AÉREO EN EXPANSIÓN

En 1965, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), por conducto de la Dirección General de Aeronáutica Civil, anunció un programa destinado a consolidar los servicios de transporte aéreo de pasajeros, carga, correo y exprés operados por aerolíneas nacionales y extranjeras. Entre sus prioridades figuraba el fortalecimiento de las empresas mexicanas que enlazaban al país con Centro y Sudamérica, así como la ampliación de los servicios internacionales bajo el principio de reciprocidad.¹

De manera paralela, se impulsó la apertura de nuevas rutas nacionales hacia regiones que carecían de este servicio y se facilitaron las operaciones de la aviación privada dedicada al turismo internacional y al transporte ejecutivo, reflejando el creciente dinamismo del sector.

 

MÁS SEGURIDAD Y EFICIENCIA EN EL CONTROL AÉREO

El programa para la modernización de los sistemas de navegación y control aéreo fue todo un éxito

El crecimiento del transporte aéreo hizo indispensable modernizar los sistemas de navegación y control. Por ello, la SCT emprendió la elaboración de nuevos procedimientos de control de tránsito aéreo para diversos aeropuertos del país y actualizó los del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con la incorporación de los recién adquiridos equipos de radar.

El programa también contempló la creación de nuevos servicios de despacho y control de vuelos, el fortalecimiento de la meteorología aeronáutica y de las radioayudas para la navegación, además de la ampliación y conservación de aeropuertos federales. A estas acciones se sumaron mejoras en la iluminación de pistas y plataformas, sistemas eléctricos de emergencia y equipos para facilitar las maniobras de aterrizaje, todo con el propósito de incrementar la seguridad operacional.

Asimismo, se anunciaron nuevos estudios estadísticos sobre aeronáutica civil y negociaciones con las autoridades estadounidenses para definir el marco que regularía las relaciones bilaterales en materia de transporte aéreo al concluir el convenio vigente con los Estados Unidos.²

 

EL PUENTE AÉREO QUE IMPULSÓ EL TURISMO

La modernización del transporte aéreo tuvo una expresión tangible con la inauguración, el 8 de mayo de 1965, del Puente Aéreo México–Acapulco–México, operado por Aeronaves de México. El nuevo servicio ofrecía diariamente 22 vuelos y una capacidad de 1,660 asientos, facilitando el traslado entre la capital y el principal destino turístico de playa del país.

Anuncio de los vuelos establecidos para el puente aéreo México-Acapulco. El Universal martes 4 de mayo de 1965.

El puente aéreo México-Acapulco colaboró al desarrollo turístico del puerto más famoso del país

Uno de los aspectos más innovadores de este puente fue la simplificación del proceso de documentación: gracias a un sistema más ágil de expedición de boletos y manejo de equipaje, cada pasajero podía quedar registrado para abordar en apenas “20 segundos”. Además, se instalaron tableros electrónicos en los aeropuertos de la Ciudad de México y del puerto de Acapulco para informar en tiempo real sobre salidas y disponibilidad de asientos, una medida que representó un importante avance en la atención al usuario.³

La creación de este puente aéreo reflejaba el papel estratégico que la aviación comenzaba a desempeñar en el desarrollo turístico nacional, al facilitar el acceso rápido y frecuente a uno de los destinos más importantes del país.

 

LA AVIACIÓN EJECUTIVA INCORPORA NUEVAS AERONAVES

Mientras la aviación comercial ampliaba sus servicios, la aviación ejecutiva también experimentaba avances tecnológicos. Ese mismo año se presentó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México un nuevo avión Cessna bimotor destinado al transporte empresarial.

Nuevo avión Cessna modelo 411 en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. El Universal domingo 7 de marzo de 1965.

Durante la demostración, autoridades federales, representantes de Aeronáutica Civil, empresarios y funcionarios realizaron vuelos de prueba para conocer las capacidades de la aeronave, que alcanzaba velocidades de entre 360 y 390 kilómetros por hora y contaba con un radio de acción aproximado de 1,657 kilómetros. La exhibición evidenciaba el creciente interés por incorporar equipos más modernos para atender las necesidades del sector privado y gubernamental.

 

1968: LA CONSOLIDACIÓN DE UN PROYECTO

71 millones de pesos invirtió la SCT para el fortalecimiento de la aviación civil

Tres años después, muchas de las metas planteadas comenzaron a materializarse. En 1968, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes destinó más de 71 millones de pesos al fortalecimiento de la aeronáutica civil, recursos orientados a instalar nuevas radioayudas, sistemas de control de tránsito aéreo y equipos de radiocomunicación en varios aeropuertos del país.

El programa incluyó además la construcción y ampliación de aeropuertos, la continuidad de las aeropistas municipales, el impulso a los aeródromos para la aviación general y el fortalecimiento del Centro Internacional de Adiestramiento de Aviación Civil mediante la capacitación de personal técnico y la modernización de sus laboratorios.

Estas acciones daban cumplimiento a las previsiones establecidas desde 1965 en el Programa Nacional de Navegación Aérea Civil, confirmando la continuidad de una política pública orientada a modernizar la infraestructura y elevar la seguridad y eficiencia del transporte aéreo mexicano.

 

BALANCE DE UNA ETAPA

Entre 1965 y 1968, la aviación comercial mexicana vivió un periodo de crecimiento sostenido basado en la expansión de las rutas, la modernización tecnológica y el fortalecimiento de la infraestructura aeroportuaria. La inauguración del Puente Aéreo México–Acapulco simbolizó el vínculo entre el desarrollo de la aviación y el impulso al turismo, mientras que la incorporación de nuevas aeronaves y las inversiones en navegación y control aéreo consolidaron un sistema más seguro, eficiente y preparado para responder a las necesidades de un país en plena transformación económica y territorial.

 

REFERENCIAS

¹ Sólida mejoría en la transportación aérea. El Universal domingo 7 de febrero de 1965, primera plana y p. 12.
² Sólida mejoría en la transportación aérea. Óp. cit.
³ Fue inaugurado ya el “Puente Aéreo México-Acapulco-México. El Universal miércoles 5 de mayo de 1965 p.8.
Demostración del nuevo Cessna. El Universal domingo 7 de marzo de 1965 p. 11.
Mejores servicios de Aeronáutica Civil. El Universal lunes 22 de enero de 1968 primera plana y p. 10.

 

Portada: El puente aéreo México-Acapulco formó parte de nuevos programas que propiciaron el desarrollo aeronáutico de México en el periodo 1965-1968. https://web.facebook.com/acapulcoeneltiempo/photos/ca-19651966-un-avi%C3%B3n-dc8-de-aeronaves-de-m%C3%A9xico-aerom%C3%A9xico-sobrevolando-la-bah%C3%ADa/1093592540670815/?_rdc=1&_rdr#