LA EXPANSIÓN AEROPORTUARIA RUMBO AL MÉXICO 68
Durante la segunda mitad de la década de 1960, el gobierno federal emprendió un ambicioso programa de modernización de la infraestructura aeroportuaria nacional. En el contexto del crecimiento del turismo internacional y de la organización de los Juegos Olímpicos de 1968, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), en coordinación con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) y otras dependencias, impulsó proyectos destinados tanto a ampliar la red de aeropuertos del país como a fomentar el desarrollo de la aviación privada, considerada entonces un importante instrumento para atraer visitantes extranjeros y fortalecer la conectividad aérea.
AERÓDROMOS Y AERONAVES PARTICULARES
La inversión en la construcción de aeródromos generó una notable entrada de divisas para el país
Uno de los proyectos más significativos fue el estudio realizado por la SCT en coordinación con el Departamento de Turismo, para identificar las rutas potenciales de turistas procedentes de Estados Unidos, Canadá y diversos países de Centro y Sudamérica que viajarían en aeronaves privadas. La Dirección General de Aviación Civil concluyó que era indispensable dotar a esas rutas de aeródromos adecuados para atender este nuevo tipo de tráfico aéreo.¹
La inversión en la construcción de estos aeródromos generó un número considerable de vuelos privados, lo que significó una importante entrada de divisas para el país. Además del beneficio económico inmediato, el proyecto buscó estimular el desarrollo de la aviación privada mexicana, colocándola al nivel de otras naciones que ya utilizaban este tipo de transporte como un eficaz medio para promover el turismo.
La política de fortalecimiento de la infraestructura aeroportuaria encontró un escenario ideal con la celebración de los Juegos Olímpicos de 1968. Entre las obras previstas destacó la construcción de una pequeña estación aérea destinada exclusivamente a la aviación privada dentro de los terrenos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La obra superó los veinte millones de pesos.
Este nuevo aeródromo atendió principalmente a las avionetas y aeronaves particulares que transportaban dirigentes deportivos, técnicos, auxiliares y personal especializado que acompañaron a las delegaciones olímpicas, así como equipos y materiales utilizados por los atletas durante la competencia.
La estación ocupó una superficie de 800 metros de largo por 250 de ancho aproximadamente, con capacidad para estacionar cuarenta aviones bimotores de tamaño regular y alrededor de cien avionetas.²
Numerosas avionetas y aviones particulares encontraron un espacio en terrenos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que le permitió recibir a miembros de las delegaciones deportivas que asistieron a los XIX Juegos Olímpicos. https://web.facebook.com/MexicodeAyerOficial/posts/hangares-del-puerto-a%C3%A9reo-central-que-despu%C3%A9s-se-llamar%C3%ADa-aeropuerto-central-y-q/1423372246458183/?_rdc=1&_rdr#
El complejo se localizó paralelo a la pista 5 derecha y colindante con la pista 14-32. Además del área de estacionamiento para aeronaves, contó con un edificio equipado con servicios de inmigración, aduana y sanidad, así como oficinas de despacho, operaciones y comunicaciones conectadas directamente con el aeropuerto principal. La iniciativa surgió de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), fue diseñada por especialistas de la Dirección General de Aviación Civil y construida por la Secretaría de Obras Públicas.
NUEVA CARTA DE ATERRIZAJE
El aeropuerto de la ciudad de Oaxaca estrenó una Carta de aterrizaje editada por la SCT
La modernización aeroportuaria también comprendió avances en la seguridad y operación de los vuelos. Como parte de este esfuerzo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes publicó una nueva carta de aterrizaje por instrumentos y de ascenso correspondiente al aeropuerto federal de la ciudad de Oaxaca. El documento reunía información técnica indispensable para las operaciones aéreas, incluyendo un plano detallado de las pistas, la principal medía 2,100 metros de longitud por 34 metros de ancho; además, señalaba la ubicación de la plataforma, la torre de control, salas de espera e instalaciones complementarias.³
La carta incorporó igualmente datos sobre radiofrecuencias, situación geográfica del aeropuerto y una tabla con los horarios de salida y puesta del sol durante todo el año, elementos que contribuyeron a mejorar la seguridad de las maniobras de aproximación y despegue, particularmente bajo condiciones de vuelo por instrumentos.
INTENSO PROGRAMA DE AMPLIACIÓN AEROPORTUARIA
En 1968 el nuevo aeropuerto de la ciudad de Monterrey se encontraba en construcción
Paralelamente, las autoridades aeroportuarias mantuvieron un intenso programa de construcción y ampliación de aeropuertos en distintas regiones del país. En la gira de supervisión realizada por el secretario de Obras Públicas de entonces, ingeniero Gilberto Valenzuela, se constató el avance de las obras en los aeropuertos de Mazatlán, Culiacán, Puerto Vallarta, Ciudad Obregón, Hermosillo y Tijuana. En el aeropuerto de Mazatlán ya había aterrizado un avión en la nueva pista para aeronaves de reacción (jets), mientras que el de Guadalajara estaba próximo a poner en servicio una de las pistas más largas del país.⁴
Otra de las obras destacadas fue la construcción de una nueva terminal de carga aérea cercana a los terrenos de NACOA (Nacional de Combustibles de Aviación S. A.)⁵, cuyo presupuesto había sido autorizado por la Secretaría de Hacienda. El traslado de las operaciones a dicha terminal permitió ampliar considerablemente las instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, especialmente la sala internacional de llegadas.
Respecto a la conservación de la infraestructura aeroportuaria existente, ASA ejerció durante 1967 alrededor de quince millones de pesos en trabajos de mantenimiento de aeropuertos. La ampliación de pistas siguió realizándose conforme lo demandaba el crecimiento del tráfico aéreo.
Panorámica del nuevo Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo de la ciudad de Monterrey, inaugurado el 25 de noviembre de 1970. https://web.facebook.com/historiademonterrey/posts/un-d%C3%ADa-como-hoy-pero-en-1970-fue-la-inauguraci%C3%B3n-del-aeropuerto-internacional-de/1383176166544670/?_rdc=1&_rdr#
En 1968 estaba en construcción un nuevo aeropuerto para Monterrey, que se ubicó cinco kilómetros más cerca de la ciudad que el entonces existente, con una inversión cercana a los setenta millones de pesos. Una vez concluido, el nuevo aeropuerto quedó bajo la jurisdicción de Aeropuertos y Servicios Auxiliares.
SE FORTALECE LA INFRAESTRUCTURA AEROPORTUARIA
En conjunto, estos proyectos demuestran que la preparación para los Juegos Olímpicos de 1968 trascendió a la construcción de instalaciones deportivas. La modernización del sistema aeroportuario respondió a una estrategia más amplia orientada a fortalecer la infraestructura nacional, facilitar la llegada de visitantes internacionales y consolidar el crecimiento de la aviación civil y privada. Los nuevos aeródromos, la incorporación de ayudas modernas a la navegación aérea y la ampliación de los principales aeropuertos del país, constituyeron parte del legado material de aquel periodo de intensa inversión pública, que buscó proyectar una imagen de modernidad y capacidad organizativa de México ante el mundo.
REFERENCIAS
¹ Fuerte inversión para construir aeródromos. El Universal 1 de marzo de 1965, p. 11.
² Aeropuerto para aviones particulares. El Universal lunes 15 de enero de 1968 primera plana y p. 7.
³ Editó la SCT una carta de aterrizaje en Oaxaca. El Universal martes 9 de febrero de 1965 p. 10.
⁴ En agosto estarán listos los aeropuertos del país. El Universal jueves 11 de enero de 1968 p. 10.
⁵ Nacional de Combustibles de Aviación, S. A., fue una empresa paraestatal cuya función era centralizar y suministrar combustibles y lubricantes a las aeronaves en los aeropuertos del país. fusionó con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) en enero de 1979.