Caminos rurales de Oaxaca y sus piedras rodadas

Caminos rurales de Oaxaca y sus piedras rodadas

San Juan Atepec, Oax., junio 29 de 2019

VISITA DE SUPERVISIÓN DE LOS CAMINOS DE OAXACA: PALABRAS DEL ING. JAVIER JIMÉNEZ ESPRIÚ

El pasado diciembre, a unos cuantos días de su toma de posesión como presidente de la República, el Lic. Andrés Manuel López Obrador, vino a esta Sierra de Juárez, para dar inicio, en San Juan Evangelista Analco al cumplimiento de una promesa de campaña, para iniciar, así lo dijimos entonces, la reparación de una deuda ancestral de nuestra nación con las comunidades indígenas, con los mexicanos más necesitados, con los menos favorecidos, con quienes han permanecido olvidados, excluidos, por siglos, de los beneficios de la comunicación.

Tenemos ya construidos 120 kilómetros en los 45 frentes abiertos y el camino camina

Vino aquí, repito, para dar el banderazo a uno de sus proyectos prioritarios insignia, uno de los más cercanos a su razón, a su pasión política y a su corazón: el pavimentar los caminos que comunicaran a las cabeceras municipales que no contaran con ello, y el hacerlo a través de los propios pobladores y de sus autoridades reconocidas; con sus propias manos, con su propio trabajo, con su propio amor a su tierra, a sus raíces y a los suyos, con su dirección, con su propio compromiso, con su identidad, su dignidad y su autonomía.

Atendiendo a las instrucciones del presidente López obrador, el titular de la SCT aseguró que se han construido 120 kilómetros en los 45 frentes abiertos y “el camino, camina”. SCT.
Atendiendo a las instrucciones del presidente López obrador, el titular de la SCT aseguró que se han construido 120 kilómetros en los 45 frentes abiertos y “el camino, camina”. SCT.

Con ese su espíritu solidario que da cauce al tequio, esa fraterna forma de hacer por los demás; esa costumbre plena de generosidad y de humanismo. Costumbre ejemplar maravillosa, que las comunidades defienden no solamente por su valor social, sino por la seguridad de los buenos resultados de las obras que emprenden y que en este programa se reafirman y confirman.

Para que ustedes mismos, señores de estas tierras, conocedores de sus necesidades y amantes y defensores de su entorno, labraran con sus propias manos el futuro de su bienestar.

Se entregaron, ese 22 de diciembre, a sus autoridades de usos y costumbres, los primeros cheques para que bajo su total y estricta responsabilidad, se adquirieran las herramientas y los insumos necesarios para iniciar los trabajos, con el apoyo técnico de servidores públicos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y la colaboración del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, creando además fuentes de trabajo, entre ustedes, con jornales dignos. Esto permite, abonar a otro de los objetivos esenciales del programa, que es el dar oportunidad a los habitantes de las comunidades a atender, de vivir en su casa y en su tierra; de no tener por carencias, la necesidad de ir a otros lugares a ganar el pan para los suyos y romper los lazos familiares por la ausencia o el abandono obligado de quien parte a buscar un jornal. Se consolida con ello, el apego a la familia, el arraigo a la tierra, a las tradiciones, a las culturas que les son propias.

Son caminos cuya argamasa se ha consolidado con amor, sudor y lágrimas emocionadas

Se abrieron entonces 45 frentes para comunicar cabeceras municipales y se iniciaron las labores que hoy atienden, en 465 cuadrillas, 4,049 hombres y 556 mujeres, quienes con el sudor de su frente y el esfuerzo de sus brazos libertarios, comenzaron a sembrar la esperanza del camino, la que a diario se transforma y acrecienta para cumplir los propósitos de este programa sin tacha ni desperdicio.

Cuentan, señor presidente, con 397 revolvedoras, 56 apisonadores y 36 compactadores manuales, 50 vibradores y 11 cortadoras para concreto, y 1034 carretillas, pero sobre todo, con un espíritu indomable y una pasión y entrega inquebrantables.

Hoy viene el presidente, como lo prometió en diciembre, a supervisar su desarrollo y a constatar que el programa camina felizmente; los contratiempos, que los ha habido, por insignificantes, no merecen más tiempo que el de su mención; los rostros de quienes participan, mujeres y hombres de todas las edades -y que emocionados hemos visto en el video que nos han presentado- son los mejores indicadores del éxito del mismo; los kilómetros de caminos pavimentados crecen a la velocidad que permiten las dificultades de la orografía y los brazos disponibles, pero no hay retrasos por abulia, por cansancio o por desatención.

Diversos aspectos de la pavimentación del camino a la cabecera municipal de Atepec, Oaxaca https://www.youtube.com/watch?v=KDZge-AJVa8.
Diversos aspectos de la pavimentación del camino a la cabecera municipal de Atepec, Oaxaca https://www.youtube.com/watch?v=KDZge-AJVa8.

Tenemos ya construidos 120 kilómetros en los 45 frentes abiertos y el camino camina; están en construcción 290 km más que se terminarán este año, no sólo cubriendo los objetivos del programa de comunicación, sino también, dejando la huella de la creatividad y el sentido artístico de sus constructores. Las reminiscencias de Mitla y Montealbán marcan los senderos por los que llegará más bienestar a los hogares y a las familias de la Sierra de Juárez. Guardan igualmente estos caminos la imagen del hombre que aprieta la tierra con brazos de esperanza y la apisona, de la mujer que deshierba con amor y abre una luz en la espesura de la vegetación, que selecciona piedra tras piedra y elige las mejores, a sabiendas de que por el camino que construye, pasarán sus hijos para ir a la escuela y a la libertad. Son caminos cuya argamasa se ha consolidado con amor, sudor y lágrimas emocionadas.

Por ustedes, la escuela, la clínica, el mercado, el trabajo, los bienes, los servicios se acercan a sus pueblos, antes marginados, por esos sus caminos transitables en todo tiempo.

Es éste un programa emblemático de la Cuarta Transformación de la vida pública de la nación

Por el éxito obtenido en el programa, hace algunas semanas el presidente autorizó abrir más frentes de trabajo a la brevedad posible. Podemos informarle señor presidente, que atendiendo a sus instrucciones, este mes se inician los trabajos para comunicar, este mismo año 56 cabeceras municipales más, con otros 350 kilómetros.

Es éste un programa emblemático de la Cuarta Transformación de la vida pública de la nación; programa síntesis de las premisas del nuevo régimen. Se orienta a atender necesidades esenciales de los más pobres, de los más excluidos; se sustenta en la absoluta confianza en las capacidades y la sabiduría del pueblo, en la certeza de su entrega al trabajo y en la honestidad de las autoridades de usos y costumbres de las comunidades indígenas, electas democráticamente, “las personas más honestas del mundo”, dice el presidente: pueblo trabajador, capaz, honesto, características ancestrales de su forma de vida y de su vocación de servicio, características que deberán ser las de la vida pública de toda la nación, como pregona la Cuarta Transformación que se propone.

Sí, señor presidente, como señalamos en diciembre, estas manos laboriosas del pueblo están haciendo un nuevo mapa de México, dibujando los caminos que faltan, caminos nuevos, buenos caminos, que no se desvanecen con las lluvias -como usted indicó- y se convierten en venas nutricias de puntos de encuentro para enlazar la vida de las comunidades, para buscar el bienestar común, para afianzar vínculos de solidaridad. 

Camino concluido en San Juan Atepec, Oaxaca. https://www.youtube.com/watch?v=KDZge-AJVa8
Camino concluido en San Juan Atepec, Oaxaca. https://www.youtube.com/watch?v=KDZge-AJVa8

Caminos que son, también, infraestructura esencial para la participación democrática.  Es un honor dejar en estas manos limpias, curtidas por el laborío, la construcción de estos caminos nuevos.

Los habitantes de estas regiones son ya, en esto, los protagonistas de su destino; no testigos pasivos, ni tampoco, como ha sucedido por décadas, recipiendarios de favores oficiales interesados, o peor aún, permanentes convidados de piedra de una trágica farsa política.

La construcción de estos caminos es sin duda, un acto de justicia pendiente, que por fin empieza a encontrar solución.

“Hay palabras que mandan -decía Torres Bodet-, tú eres una de ellas, esperanza”.

Durante la construcción de estos caminos, en las historias personales de quienes participan, hemos escuchado la biografía de toda la población indígena de México y su convicción -para nosotros estrujante y comprometedora- de que la esperanza empieza a convertirse en realidad.

Para millones de mujeres y hombres de México, este es el primer paso para su incorporación a los beneficios de una modernidad con sentido social, una modernidad con alma, que respete los valores, la dignidad y la identidad de sus comunidades.

“Esto que ven ahora nuestros ojos
¿está hecho de hoy, o de mañana?
¿cómo saber dónde quedó el recuerdo
y dónde ha comenzado la esperanza?”,
agregaba el poeta*.

Señor presidente:

Estamos en el alba de un programa muy suyo que es de todos, un programa que tiene la experiencia de un largo transitar por senderos de tierra, que usted ha compactado con un tesón político inaudito y la convicción de un líder social sin ataduras. Pero llegó el momento de que en su recorrido, miles de manos rudas, pero suaves por francas, acompañan su empeño.

Las mujeres y los hombres de estas tierras, decenas de miles, construirán en su sexenio más de 5,500 km de estos caminos buenos, que beneficiarán a más de 200 mil habitantes de 300 cabeceras municipales, hasta hoy incomunicadas, hasta hoy excluidas, hasta hoy abandonadas.

Sabemos, señor presidente, que hay en su proyecto de nación, muchos programas de gran envergadura que cambiarán el rumbo de la patria, pero será difícil encontrar uno con más bondad en sí, con más apego a los más profundos “Sentimientos de la nación”, que inspiraron a su “siervo” Morelos y que usted ha recogido con devoción, que este programa cuyo despegar ya evidente, hoy nos reúne.

Decía en otros momentos, pero hoy lo repito con enorme orgullo, que este programa que nos ha encomendado es “un gran programa, hecho de obras pequeñas”, que beneficia enormemente a los núcleos de población más necesitados. “Primero los pobres”, nos dice el presidente y de la filosofía de su proyecto surge una clara divisa de su régimen: no se trata de aplicar los recursos de que se dispone, para construir obras magnas que perpetúen la memoria de una gestión o la de un hombre, sino de llevar el bienestar a donde falta.

¡Gracias por su confianza, presidente!

* Jaime Torres Bodet
Portada: Pobladores del Municipio de Atepec, Oaxaca construyen su camino pavimentado. https://www.youtube.com/watch?v=KDZge-AJVa8