Día de la Marina Nacional

Día de la Marina Nacional

Veracruz, Ver., junio 1 de 2019

 

LA MARINA NACIONAL, PALANCA SUSTANTIVA DE LA CUARTA TRANSFORMACIÓN: PALABRAS DEL ING. JAVIER JIMÉNEZ ESPRIÚ

 

Es un alto honor para mí, el poder hablar en este acto conmemorativo del Día de la Marina Nacional, particularmente en este momento que la Patria enfrenta, en este cuatro veces heroico Puerto de Veracruz, heroico cuatro veces, porque los valores de patriotismo, valentía y defensa de la dignidad y de la soberanía nacional, heroísmo en suma, han mostrado su vigencia permanente, su profundidad y su arraigo en los habitantes de esta ciudad puerto, cada vez que nuestro país se ha visto sujeto a presiones, amenazas y acciones de las potencias hegemónicas del planeta; valores que han sido los del conjunto de la ciudadanía, son y serán sello invariable e indeleble del Gobierno de la Cuarta Transformación que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los más de once mil kilómetros de litorales y los tres millones de kilómetros cuadrados de mar territorial que tenemos, hasta hoy mal aprovechados en sus inmensas posibilidades, nos reclaman una política marítima ambiciosa

El Ing. Jiménez Espriú atento a la explicación de una oficial de la marina. SCT.
El Ing. Jiménez Espriú atento a la explicación de una oficial de la marina. SCT.

Aquí, repito, en el cuatro veces heroico Puerto de Veracruz, mi felicitación, mi respeto, mi reconocimiento y mi admiración, a las mujeres y a los hombres del mar. A toda la comunidad naval y marítima del país, así como a los representantes de las instituciones académicas naval y náutica de la Nación.

El mar océano, temible y fascinante, provocador y a la vez generoso proveedor de riquezas y recursos múltiples, es el ámbito inconmensurable de sueños y aventuras, de retos extraordinarios y misterios profundos; de leyendas fabulosas y de historias heroicas. Ese mar, fuente inagotable de inspiración –“sólo la música está a la altura del mar”, decía Albert Camus; “el mar es un milagro continuo”, parece que en diálogo intemporal le contestaba Walt Whitman. Sí, el mar es todo eso y también, fuente de enormes posibilidades que debemos convertir en realidad para el bienestar del pueblo.

Y son Ustedes, las mujeres y los hombres del mar, quienes se han dejado seducir por sus encantos y por sus misterios, los seres audaces que con su vocación, su sacrificio, su dedicación y su capacitación permanente -intelectual, profesional, cívica, física y psicológica-, hacen posible el domeñar la fuerza de su movimiento continuo, para acercar los bienes de ese mar al pueblo. Por ello nuestro reconocimiento y nuestra felicitación.

El ochenta por ciento del volumen de bienes del comercio mundial se transporta por barco; nuestro país, sin embargo, mueve únicamente el 31 por ciento de su carga por vía marítima

Pero debemos aceptar que a pesar de Ustedes, grandes beneficios duermen “el sueño de los justos en el fondo del mar”.

Por múltiples razones, por un mar de razones que se agolpan en estantes diversos: descuido, desinterés, ineficiencia, ignorancia, soberbia, corrupción, conflictos de interés, se han perdido logros que un día fueron, de la misma manera que por falta de imaginación, de estímulos o de conocimiento, se ha obstaculizado el florecimiento de nuevas acciones.

Los más de once mil kilómetros de litorales y los tres millones de kilómetros cuadrados de mar territorial que tenemos, hasta hoy mal aprovechados en sus inmensas posibilidades, nos reclaman una política marítima ambiciosa, para la cual contamos con el talento nacional necesario, con historias de éxito que hemos forjado en momentos lúcidos de nuestro pasado y la instrucción del Ciudadano Presidente de la República para hacer de la marina mercante nacional una palanca sustantiva de la Cuarta Transformación de la vida pública de la Nación.

La infraestructura de las comunicaciones y el transporte del país, tiene, en la administración del Presidente López Obrador, la misión de orientarse al desarrollo regional y al ordenamiento del territorio, constituyendo redes multimodales eficientes y sustentables, de las que forma parte importante el sector marítimo-portuario.

Como Ustedes saben, el ochenta por ciento del volumen de bienes del comercio mundial se transporta por barco; nuestro país, sin embargo, mueve únicamente el 31 por ciento de su carga por vía marítima, el crudo incluido;  y de esto, el 82 por ciento en tráfico de altura y sólo el 18 en cabotaje, con el agravante de que las embarcaciones mexicanas, que participan en el 80 por ciento de ese reducido segmento de cabotaje, son prácticamente inexistentes en el tráfico de altura.

Vista aérea del puerto de Manzanillo. SCT.
Vista aérea del puerto de Manzanillo. SCT.

Este breve párrafo diagnóstico, no debe atribularnos por su precariedad, sino estimularnos por el enorme potencial de desarrollo económico, de creación de empleos, de impulso a la conectividad del país y de incremento en la productividad y la eficiencia nacionales que significa y exigirnos nuestra inmediata y decidida aplicación.

El esfuerzo para lograrlo debe ser de todos; desde aquí, invitamos a la iniciativa privada a incorporarse a la cuarta transformación, en una gesta nacional para rescatar del mar, el mar de recursos que guarda para el bienestar de la población.

La creación de Sistemas Intermodales Portuarios y Costeros, el estímulo a la industria naviera, la operación de carreteras marítimas en ambos litorales para impulsar el cabotaje en una plataforma logística eficiente, el incremento en cantidad y sitios para la industria turística de cruceros, que si bien ha tenido un buen desarrollo que se refleja en los 2,668 cruceros con 7.8 millones de pasajeros y una derrama económica cercana a los 500 millones de dólares, que se dio en 2018, tiene todavía un gran potencial de crecimiento.

Todas las áreas que requieren la aplicación del talento y el trabajo de todos, están consideradas en la definición de una Política Marítima de Estado, que impulse el desarrollo de la marina mercante y de la industria naval mexicanas y así aprovechar a su máximo las bondades de la transportación marítima en nuestro país, política para cuya conformación definitiva, convocamos a todos a presentar ideas y propuestas que nos permitan: 

  • Incrementar la participación de la flota de bandera mexicana en el transporte marítimo de altura y de cabotaje.
  • Ofrecer a las empresas y navieros mexicanos, mecanismos de apoyo similares a los que se otorgan en otros países.
  • Apoyar la integración intermodal eficiente del transporte.
  • Potenciar las actividades de la industria naval y auxiliar.
  • Fomentar la eficiencia y eficacia de las operaciones portuarias y
  • Fortalecer la educación náutica y portuaria.

Todo, con apego irrestricto a los compromisos, los convenios y la colaboración internacionales en materia de protección y seguridad del transporte marítimo, de la vida humana en la mar y del medio marino, de los que nuestro país es signatario y ha sido siempre respetuoso.

Para llevarla a buen puerto, reitero, se requerirá de la participación y apoyo entusiasta y decidido de todos los sectores, tanto gubernamentales -federales y estatales-, como empresariales y de la sociedad. Por tal motivo, los exhorto a que trabajemos de manera coordinada en beneficio del bien común desde hoy, porque no debemos olvidar que “el tiempo es un recurso natural no renovable y ya no nos queda ni un minuto que perder”.

Icemos las velas de este proyecto importante y zarpemos de inmediato, que, ya lo decía Jacques Cousteau: “El mar, una vez que ejerce su hechizo, mantiene a uno en su red de maravillas para siempre”.

Zarpemos y celebremos hoy a quienes piensan como Neruda cuando hablaba del mar:

Necesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navíos.

El hecho es que hasta cuando estoy dormido,
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.

Recordar a Neruda  y celebrar, repito, a quienes han sido seducidos por el mar, ese Mar de espasmos gloriosos… o como le rezaba García Lorca:


¡Pobre mar condenado
A eterno movimiento
Habiendo antes estado
Quieto en el firmamento!

Celebremos, entonces, con ustedes, mujeres y hombres del mar, civiles y militares de mi mayor admiración, este “Día de la Marina Nacional”, lo que será, con ustedes y por ustedes, el mañana de una Marina Mercante Nacional que apoye al bienestar de la Nación, a la altura del potencial que tiene el mar nuestro de todos los días.