LICENCIADO JOSÉ MARÍA LOZANO (1913 - 1914)

LICENCIADO JOSÉ MARÍA LOZANO (1913 - 1914)

La elección presidencial del 26 de octubre de 1913 fue ganada fácilmente por el General Victoriano Huerta. Varios de los candidatos opositores se habían retirado desconfiados previendo fraude en el resultado. Ese día, aparte de la ausencia de votantes en los sitios electorales, el pueblo mostró una apatía total; por lo que sólo los militares votaron a favor de Huerta convirtiéndolo de presidente interino a presidente oficial de México.¹ Ahora sí podía formar su gabinete con personas de su entera confianza, y conservar a otros como fue el caso del Lic. José María Lozano, oriundo de San Miguel El Alto, Jalisco (29 de octubre de 1878), a quien había nombrado en agosto secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes y a partir del 15 de septiembre, octavo secretario de Comunicaciones y Obras Públicas.

Manuel Garza Aldape y José María Lozano en palacio Nacional, después de tomar protesta como secretarios de Agricultura y de Comunicaciones y Obras Públicas respectivamente. Reproducción autorizada por el INAH.

El despacho de Comunicaciones había sido hasta entonces dirigido por generales, ingenieros y ahora tocaba el turno a un joven abogado de 35 años egresado de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, de notoria presencia física por su estatura, esbeltez, cabello crespo, bigote y rostro de gran seriedad. Si bien no cubría el perfil lógico, sí ayudó al General Huerta -al principio de su administración- para controlar al Congreso rebelde formado en su mayoría por diputados que apoyaron al presidente Madero. Le encomendó la formación de un bloque mayoritario de diputados para que actuara en su favor; Lozano, junto con los diputados Nemesio García Naranjo de Nuevo León, Francisco de Olaguíbel del Estado de México y Querido Moheno Tabares de Chiapas, formaron el grupo político conocido como “El Cuadrilátero” que se caracterizó por hacer una profunda crítica a la ideología del presidente Madero originando un ambiente propicio para el golpe de estado de Huerta. Lozano logró un gran prestigio en las cámaras legislativas.

 

El “príncipe” de la palabra

Por su inteligencia y grandes dotes de orador se ganó el mote de “príncipe de la palabra”. Félix F. Palavicini en su obra Los Diputados considera a Lozano como un “Orador de primera fila entre los pocos de la Cámara. Es de talento y posee un alto grado de cultura literaria.” Al respecto, el escritor Roberto López reconocía el don de la elocuencia de Lozano y en 1913 le dedicó el siguiente poema:

Del Tiempo Viejo

A José María Lozano

Que por su voz alada y fiero

corazón, me parece hermano

de Aquiles el de pie ligero.

Al del gesto ciceroniano

de cosas bellas mensajero,

al del espíritu pagano

sonoro como el mar de Homero.

Van estas páginas, trasuntos

de jardines que vimos juntos

en un magnífico arrebol.

Cuando nos daba la fortuna,

para las almas, luz de luna,

para los ojos mucho sol.²

En su tercer informe presidencial, presentado el 20 de noviembre de 1913, el General Huerta se refirió a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas como un factor de gran importancia para el desarrollo material del país, y por lo tanto había tomado una nueva orientación que daría muy pronto trascendentales resultados.

 

Un gran impulso a la infraestructura del país

Bajo su breve administración de casi 10 meses, el Lic. Lozano firmó contratos, convenios y coordinó y dirigió numerosos proyectos³ como la creación del Departamento de Caminos y Puentes al integrarse la Dirección General de Obras Públicas a la Secretaría de Comunicaciones. Respecto a los telégrafos, la red federal aumentó en más de 500 kilómetros; en la Ciudad de México se establecieron cables subterráneos por viejas líneas aéreas. Lozano firmó contrato con una casa alemana para realizar la instalación de estaciones radiotelegráficas en todo el país.

Correos contaba ya con 2,767 oficinas postales. Los giros interiores generaban 20 millones de pesos, mientras que los giros al extranjero alcanzaban el millón y medio de pesos. Por el contrario, los giros recibidos del extranjero sumaban dos millones y medio de pesos.

En las obras públicas, coordinó los trabajos de desecación del lago de Texcoco con el fin de colaborar al Desagüe del Valle de México, mejorando así las condiciones higiénicas del mismo.

Respecto a los ferrocarriles se puso en marcha un nuevo sistema de concesiones. En primer lugar, se decidió otorgarlas con garantías de intereses por parte de la nación, quien conservará el control de la administración de las empresas; será uniforme el tipo de interés y la duración de la concesión no será de más de 52 años. Sólo serán concesionarias aquellas personas o compañías bien acreditadas. Con respecto a los tranvías eléctricos, el Lic. Lozano entró en arreglos con la Compañía de los Ferrocarriles del Distrito para establecer una inspección del servicio que presta para beneficio del público.

El Lic. José María Lozano firmó varios contratos en el sector ferroviario, como el celebrado con la Compañía de los Ferrocarriles de Veracruz (México) Limitada para construir un ferrocarril en el estado de San Luis Potosí, que parta de la estación de Taninul y termine en el Distrito de Valles. Asimismo, con los señores Jacobo L. Grandison y Francisco Modesto Ramírez para la construcción y explotación de una vía férrea entre la ciudad de Oaxaca y la estación de San Jerónimo del Istmo de Tehuantepec.

Respecto a las actividades que tienen que ver con el mar, se concertó con el Ing. Edwin R. Davis un contrato para el dragado del río Pánuco. Otros más con el Sr. Alfred Barnat Adams para la construcción y explotación de obras en los puertos de Acapulco y Tuxpan; y con la Compañía Naviera del Pacífico S. A. para realizar servicios de navegación entre los puertos mexicanos del Golfo de California y el litoral mexicano del Pacífico, con prolongación por el Norte hasta San Francisco, California. En cuanto al sistema de iluminación de los puertos, el Ing. Lozano acordó con el Sr. Francisco de P. Moreno llevar a cabo el balizamiento y servicio de comunicaciones con faros que se encuentran aislados y semi aislados en las costas del Golfo de México y Mar de las Antillas.

La Dirección General de Correos puso a convocatoria la contratación de obrajes destinados a la manutención de las bestias de tiro (mulas y caballos) que pertenecen al Servicio Postal Mexicano; igualmente, convocó a postores para transportar la correspondencia y demás objetos de Correo entre Huajuapan de León, Oaxaca y Tehuacán, Puebla mediante el empleo del caballo.

El gobierno del General Huerta ordenó a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas la apertura de varias carreteras que parten de la capital del país a Ciudad Juárez, al puerto de Acapulco y al puerto de Veracruz, continuando así el viejo trazo de tales vías que tocan poblaciones importantes del interior, norte, sur y este del país.

El abogado Lozano terminó su tarea de secretario a mediados de 1914 y sumó esta experiencia nueva de alto funcionario público a otras que ya lo iban distinguiendo en su quehacer profesional como la labor periodística en su juventud, al escribir artículos en periódicos como La Protesta (1902) donde atacaba a personajes del porfiriato como el secretario de Hacienda José Yves Limantour, lo que le costó pasar tres meses en la cárcel sin previo juicio; en El Debate (1909) criticaba al General Bernardo Reyes y al grupo opositor maderista. En el Colegio Jesuita había hecho estudios de Humanidades, y cursó un año en el Colegio Militar antes de iniciar su carrera de abogado.

 

Defendiendo a una belleza

Al ser derrocado Victoriano Huerta por el movimiento constitucionalista de don Venustiano Carranza, el abogado Lozano huyó de México junto con numerosos políticos, generales, intelectuales y artistas. Se le vio en el puerto de Veracruz listo para abordar el vapor español “Buenos Aires”. Después de residir algunos años en la ciudad de La Habana, Cuba, regresó al país hasta 1921 pero ya no pensó en ocupar más puestos públicos, más bien se dedicó a litigar en el ámbito forense siendo su triunfo más renombrado la defensa que hizo en 1929 de María Teresa Landa de Vidal, quien había ganado el concurso de belleza Miss México en 1928. Esta mujer fue acusada de haber matado a su marido el General Moisés Vidal. En efecto, María terminó con la vida del general porque había descubierto que estaba casado y tenía familia. El vehemente alegato que hizo el abogado Lozano, colocando a María como víctima de la sociedad y de los abusos de su “esposo”, contribuyó en gran medida para que el jurado absolviera a la dama en cuestión; el fallo favorable recibió un sorprendente y largo aplauso de todos aquellos asistentes que llenaron la sala de sesiones de la antigua cárcel de Belén. Tal juicio popular pasó a la historia también por ser el último llevado acabo de esa manera, dada la susceptibilidad de los jurados ante la avasalladora oratoria de los abogados.

E:\SECRETARIOS\8 José María Lozano\CAPÍTULO VIII\FOTOGRAFÍAS\Miss México enn pleno juicio.png

Miss México 1928 María Teresa Landa de Vidal, y el Lic. José María Lozano durante el juicio por asesinato. Reproducción autorizada por el INAH.

 

Los arrebatados discursos de un exsecretario

Desafortunadamente, el Lic. Lozano no dejó obra escrita alguna, pero sus arrebatados discursos aún se disfrutan, uno de ellos es “Los indios se han rebelado; Zapata está a las puertas de la Ciudad de México” fechado el 25 de octubre de 1911.

En algunas colecciones como: “Antología de elocuencia mexicana” (1950) de Andrés Serra Rojas; y “La elocuencia en la época de la Revolución mexicana” (1982) de Luis Noyola Velázquez pueden leerse más de sus discursos. Proveniente de una familia de clase acomodada, el Lic. José María Lozano murió en la Ciudad de México el 17 de agosto de 1933 a los 54 años.

 

REFERENCIAS

¹ “La Revolución Mexicana y los Estados Unidos en las colecciones de la Biblioteca del Congreso” en: https://www.loc.gov/exhibits/mexican-revolution-and-the-united-states/huerta-pres-sp.html consultada el 13 de abril de 2020.
² “El jardín de las ofrendas Dedicatorias.” El Mundo Ilustrado, septiembre 7 de 1913.
³ “Discurso de Victoriano Huerta al abrir las sesiones ordinarias del Congreso el 1 de abril de 1914” en: http://www.biblioteca.tv/artman2/publish/1914_211/Discurso_de_Victoriano_Huerta_al_abrir_las_sesione_1265_printer.shtml consultada el 27 de abril de 2020.
“Efemérides del periodismo mexicano: José María Lozano” en: https://cambiodigital.com.mx/mosno.php?nota=353606 consultada el 16 de abril de 2020.
Gabriela Cano. “Mis México 1928” en https://archivo.eluniversal.com.mx/editoriales/37710.html consultada el 16 de abril de 2020.
Ídem.