INGENIERO JAIME GURZA FERNÁNDEZ (1912 - 1913)
A poco más de un año de su gobierno, el presidente Madero decide realizar un cambio de mando en la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, y nombra al Ing. Jaime Gurza Fernández al frente de dicha cartera. Manuel Quijano Torres, investigador de la administración pública de México y autor de una tipología para la designación de los titulares de las diversas dependencias que forman el gobierno federal, sugiere nueve razones para ocupar un puesto en el gabinete presidencial, clasifica este nombramiento como nepotismo (vínculos familiares) y, además, como imposición de los poderes fácticos. ¹
Jaime Gurza toma posesión de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. El Diario, 28 de noviembre de 1912.
Lo relativo al nepotismo proviene de la teoría que refiere al posible parentesco que tendría Gurza con el presidente Madero -se menciona que eran primos-² ya que su abuelo paterno tenía por nombre Francisco Gurza Madero y su bisabuela paterna era Micaela Madero Solís; esta relación es falsa de acuerdo con sus respectivos árboles genealógicos.³ Lo que sí está confirmado es su parentesco de sobrino en primer grado del Ing. Leandro Fernández Imaz, tercer secretario de la SCOP, al ser éste hermano de doña María Antonia, madre de Jaime. La palabra nepotismo cobra hoy un gran significado en la política actual, antes no era así. El presidente Madero tuvo que echar mano de este recurso al conformar su gabinete con gente de su familia que le asegurara un respaldo confiable en el inicio de su gestión, para ello nombró secretario de Hacienda a su tío Ernesto Madero Farías; secretario de Fomento a su primo Rafael Hernández Madero; como secretario de Guerra y Marina a su pariente político José González Salas; y su hermano Gustavo fue prácticamente su “mano derecha.”⁴
En cuanto a los poderes fácticos, aquellos grupos o instituciones de la sociedad que pueden influir en los asuntos políticos, el Ing. Gurza contó con la aprobación de la banca de entonces por su capacidad en temas económicos de gran envergadura.
El Lic. José Yves Limantour, secretario de Hacienda, tuvo un valioso apoyo del Ing. Gurza Fernández para la consecución de la Ley Monetaria de 1905. El Mundo Ilustrado, 1903.
Gurza, miembro de la Comisión monetaria
Entre los trabajos más destacados del Ing. Gurza antes de ser secretario de estado, se encuentra la colaboración que tuvo con José Yves Limatour, secretario de Hacienda del porfiriato, en la reforma del sistema monetario de México que derivó en la Ley Monetaria de 1905. Si bien en un principio esta reforma resultó exitosa, pues aumentaron con ella la inversión de capitales extranjeros y se mantuvo la estabilidad monetaria, poco después y dada la crisis económica mundial de 1907, la adopción del patrón oro frenó el crecimiento económico reflejándose en el notorio aumento de los alimentos básicos, en el muy reducido ingreso salarial que percibían los trabajadores pero también la clase media⁵; se puede afirmar que esta crisis se sumó a las causas que provocaron la revolución mexicana. Su incursión como miembro de la Comisión Monetaria (Prosecretario) se debió a un ensayo que sobre el Patrón Oro había escrito en 1902 titulado “Apuntes sobre la cuestión de la plata en México”.
Antes de la renuncia del presidente Díaz, el Ing. Gurza participó como intermediario en las pláticas y acuerdos entre el gobierno y los revolucionarios. Don Porfirio Díaz lo calificaba como “un muchacho inteligente”⁶ y durante su prolongada administración Gurza fue uno de los accionistas de la empresa Ferrocarriles Nacionales de México hasta su nacionalización en 1908, y después abogado de la misma.
Un joven secretario
Jaime Gurza, de rostro ovalado, frente amplia, lentes y bigote, comenzó su tarea de secretario de estado el 28 de noviembre de 1912 luego de hacer la protesta de ley en el consabido Salón de Embajadores del palacio Nacional, al cual llegó también vestido de frac y con una mirada de gran serenidad a sus 33 años. Su desempeño duró escasamente poco más de dos meses y medio. Durante ese tiempo le tocó inaugurar la línea telefónica que une a la ciudad de Toluca con el palacio Nacional. Asimismo, Gurza celebró un contrato para extender dicha comunicación a algunas partes del Estado de México, y otro más para el servicio telegráfico entre los buques de la Compañía New York and Cuba Mail Steam Ship Company y las estaciones inalámbricas de Campeche y Veracruz. ⁷
Al organizarse el ejército en divisiones había que propiciar la rapidez y eficiencia de su comunicación en todo el territorio nacional. Se le dio prioridad a la obra de comunicar al estado de Sonora con el resto del país, tanto por ferrocarril como por mar, por este último medio se contrataron dos embarcaciones para el transporte de tropas en el Pacífico y en el Golfo de México. En el ámbito naval se celebró un contrato con la línea de vapores de Nueva York la Munson Steamship and to Cuba Mexico para establecer un servicio de navegación de vapor entre puertos de Estados Unidos y puertos mexicanos en la parte del Golfo (17 de enero de 1913).
En cuanto a los ferrocarriles, el Ing. Gurza celebró varios contratos: de El Higo a Tampico; Tampico a la Barra con la Compañía Eléctrica de Luz, Fuerza y Tracción de Tampico S. A.; Miacatlán a las Grutas de Cacahuamilpa; y en un solo contrato con la Compañía de Cananea, las vías ferroviarias proyectadas en los estados de Sonora y Chihuahua.
Cinco nuevas rutas de transportes y 158 oficinas postales de servicio ambulante formaban parte de las mejoras en el servicio de Correos; asimismo, el servicio de recolección contaba con tres nuevos vehículos.
En febrero de 1913 algunos diarios habían anticipado el despido de varios empleados de la SCOP que no realizaban labor alguna, gozando de prerrogativas de sus respectivos jefes. El Ing. Gurza, después de tener acuerdo con don Francisco I. Madero en relación con ese tema, aclaró a la prensa señalando: “…donde sea necesario mayor número de empleados ahí se enviarán, cambiándolos de las oficinas donde sobren algunos, pero de ningún modo uno solo de ellos será sustituido sin causa justificada.”⁸
Preso en palacio Nacional
El 18 de febrero de 1913 fue una fecha que el Ing. Gurza nunca olvidaría, al ser aprendido junto con el presidente Madero y otros compañeros ministros en palacio Nacional por orden del General Victoriano Huerta. El gabinete fue presa del miedo y de la confusión, y los funcionarios no atinaban a reaccionar salvo don Ernesto Madero, secretario de Hacienda y el propio Gurza de Comunicaciones y Obras Públicas, quienes pudieron huir de aquella situación por fortuna.⁹ Estaba por terminar la primera etapa de la revolución con el asesinato de don Francisco I. Madero y José María Pino Suárez cinco días después dentro de la llamada Decena Trágica, parteaguas trascendental en la historia política de México. Gurza Fernández concluía así su labor como secretario de Comunicaciones y Obras Públicas.
Pocos años después don Venustiano Carranza, primer Jefe del Ejército Constitucionalista, le encargó a Gurza en 1916 el puesto de secretario de la Comisión Monetaria, ente que formaba parte del proyecto monetario más relevante del constitucionalismo. Se trataba de establecer el Banco único de emisión cuyo logro se dio en el Congreso Constituyente de Querétaro, plasmado en el artículo 28 de la Constitución (1917).¹⁰
Pasión por la economía
Oriundo de la ciudad de Durango donde nació el 15 de enero de 1879, Jaime Gurza Fernández estudió ingeniería en los Estados Unidos en el prestigiado MIT Massachussetts Institute of Technology (1899 - 1902), sin embargo, la economía fue siempre su pasión volviéndose un experto en finanzas. En el ámbito editorial Gurza es autor de diversos libros, entre ellos: “La política ferrocarrilera del gobierno” (1911); “Apuntes en la cuestión petrolera en México” (1923); “Esta guerra sin Hitler” (1941); y “Las funciones monetarias del Banco de México” (s. e., 1941).
El Ing. Jaime Gurza Fernández se casó en 1887 con doña Refugio Bracho-Pérez Gavilán; no tuvieron descendencia. Él tuvo dos hermanos: María y Francisco Javier.¹¹ Gurza falleció en la Ciudad de México en 1960, contaba con 81 años.