General Sixto Adalberto Tejeda Olivares (1924-1925)
Sixto Adalberto Tejeda Olivares nació el 28 de marzo de 1883 en Chicontepec, Veracruz, en el seno de una familia de medianos propietarios. La muerte prematura de su padre dejó a su madre, Eustaquia Olivares, al frente de la familia, pero Adalberto consiguió realizar sus estudios elementales y posteriormente trasladarse a la Ciudad de México. Intentó ingresar al Colegio Militar y, al no conseguirlo, estudió en la Escuela Nacional Preparatoria e inició la carrera de Ingeniería Civil en la Escuela Nacional de Ingenieros.¹
Vista aérea de la plaza y templo principal de Chicontepec, Veracruz.
En 1912 regresó a Chicontepec y trabajó como deslindador de tierras, experiencia que le permitió conocer directamente las condiciones en que vivía el campesinado veracruzano. Poco después inició su carrera política como síndico del Ayuntamiento.
DE LAS ARMAS A LA POLÍTICA
Después del asesinato de Francisco I. Madero, en 1913 se incorporó al movimiento constitucionalista. Su actuación militar en la Huasteca veracruzana le permitió ascender de capitán primero de caballería a mayor, luego a teniente coronel y coronel, llegando a desempeñarse como jefe del Estado Mayor de la Primera División de Oriente y posteriormente como jefe del Primer Sector de Operaciones del Norte de Veracruz.²
Su actividad militar estuvo acompañada de una temprana preocupación agraria. En 1916, como jefe militar en la Huasteca, intervino en el reparto de alrededor de 35 mil hectáreas de tierra entre campesinos. Ese mismo año fue electo diputado al Congreso Constituyente de 1917, aunque no pudo asistir a sus sesiones por encontrarse en Tuxpan organizando la defensa del puerto ante la posibilidad de una nueva invasión estadounidense. En marzo de 1917 llegó al Senado de la República, donde permaneció hasta 1920.³
GOBERNADOR DE VERACRUZ
En 1920 el Partido Liberal Constitucionalista postuló a Tejeda para la gubernatura de Veracruz. Su cercanía con Álvaro Obregón y su actuación política y militar durante la lucha contra Venustiano Carranza contribuyeron a su triunfo. Tomó posesión el 1 de diciembre de 1920, el mismo día en que Obregón asumió la Presidencia de la República.
En el puerto de Veracruz se creó el Sindicato de Inquilinos para evitar las altas rentas que pagaban los arrendatarios. Reproducción autorizada por el INAH.
Durante su primer gobierno impulsó el reparto agrario, la organización campesina y obrera y la educación rural. En 1923 promovió la creación de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado de Veracruz y respaldó diversas reivindicaciones de trabajadores, entre ellas las relacionadas con la vivienda en el puerto de Veracruz. También promovió caminos, escuelas y otras obras públicas.
Su administración se caracterizó por una intensa participación política de campesinos y trabajadores y por los enfrentamientos con hacendados, compañías petroleras y sectores que cuestionaban sus posiciones sociales y anticlericales. Su actuación durante la rebelión delahuertista de 1923, cuando organizó fuerzas campesinas para apoyar al gobierno federal, reforzó su posición dentro del grupo político encabezado por Obregón y posteriormente por Plutarco Elías Calles.
Stadium xalapeño construido con el apoyo del entonces coronel Adalberto Tejeda. Wikipedia.
Fue precisamente esa combinación de experiencia política, militar y administrativa la que llevó a Calles a incorporarlo a su gabinete.
AL FRENTE DE LA SECRETARÍA DE COMUNICACIONES Y OBRAS PÚBLICAS
El 1 de diciembre de 1924, al iniciar el gobierno del general Plutarco Elías Calles, Adalberto Tejeda asumió la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, cargo que desempeñó hasta el 25 de agosto de 1925. Su permanencia fue breve —menos de nueve meses—, pero durante ella intervino en una de las áreas más amplias y estratégicas de la administración federal.⁴
Gabinete del presidente Calles, el coronel Tejeda se aprecia en la segunda fila de lo alto de la escalera. Reproducción autorizada por el INAH.
La SCOP concentraba entonces funciones que hoy corresponden a varias dependencias: correo, telégrafos, teléfonos, ferrocarriles, navegación, puertos, caminos y numerosas obras públicas. Por ello, la gestión de Tejeda permite observar un momento particularmente importante en la construcción de la infraestructura nacional del México posrevolucionario.⁵
CORREOS Y TELECOMUNICACIONES
Uno de los campos en los que se registraron avances importantes fue el servicio postal. Se amplió la red de rutas y se incorporaron medios de transporte para la correspondencia y los bultos, mientras se estudiaba la organización de un servicio postal aéreo. También se proyectó un directorio general de las oficinas postales que permitiría registrar a empresas y personas vinculadas con las actividades comerciales.
En materia telegráfica se introdujeron equipos teleimpresores Kleinschmidt, sistema Dúplex, capaces de recibir automáticamente los mensajes escritos y trabajar a una velocidad de 65 palabras por minuto. La modernización tenía una finalidad eminentemente práctica: acelerar la transmisión de información comercial y administrativa entre los principales centros del país.
El teléfono recibió igual atención. Durante los últimos meses de Tejeda al frente de la Secretaría se autorizaron diversas concesiones para ampliar las líneas telefónicas y mejorar el servicio. El Diario Oficial registra, además, el contrato firmado el 12 de agosto de 1925 entre Tejeda, en representación del Gobierno Federal, y la Compañía Telefónica y Telegráfica Mexicana para modificar y ampliar las condiciones de su concesión.⁶
FERROCARRILES: UNA REORGANIZACIÓN DE FONDO
Una de las decisiones de mayor trascendencia durante su gestión ocurrió el 24 de febrero de 1925, cuando los Ferrocarriles Nacionales de México y sus anexos pasaron a depender directamente de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. El propósito era reorganizar un sistema que arrastraba problemas financieros, administrativos y laborales.⁷
La reorganización contempló varios departamentos especializados. El de Personal debía atender las relaciones con los trabajadores; el de Tráfico reorganizó tarifas y buscó incrementar el movimiento de mercancías; el de Transporte revisó horarios y servicios; el de Equipo quedó encargado de locomotoras, carros, coches y talleres, mientras que el Departamento de Avalúos e Inventarios debía determinar y registrar las propiedades de las líneas ferroviarias.
La intervención federal no fue únicamente administrativa. También tuvo consecuencias económicas y laborales, pues buscaba reducir gastos, mejorar la vigilancia del personal y hacer más eficiente el desarrollo de las líneas. La documentación del periodo confirma que el gobierno de Calles otorgó a Tejeda facultades directas relacionadas con la administración de los ferrocarriles.⁸
En ese mismo contexto concluyeron los trabajos de electrificación del Ferrocarril Mexicano entre Esperanza y Orizaba, una obra que permitió mejorar el recorrido entre la Ciudad de México y Veracruz.
PUERTOS, RÍOS Y MARINA MERCANTE
Las tareas de la Secretaría se extendieron también al ámbito de las comunicaciones marítimas y fluviales. Durante estos meses se realizaron importantes trabajos de dragado en el río Pánuco, el canal artificial del puerto de Frontera y el puerto de Salina Cruz.
Tejeda intervino además en la reorganización de la Marina Mercante. Los buques de la Línea de Navegación de Puertos Libres Mexicanos pasaron a depender de la SCOP bajo la denominación de Líneas Nacionales de Navegación. La documentación conservada en el Archivo Plutarco Elías Calles permite comprobar que durante 1925 la organización y situación financiera de estas líneas constituían un asunto de atención gubernamental.
La política marítima no se limitó a los barcos. La Secretaría también intervino en concesiones, obras portuarias y aprovechamiento de vías fluviales, como muestran diversos contratos publicados en el Diario Oficial durante 1925.⁹
EL NACIMIENTO DE LA POLÍTICA NACIONAL DE CAMINOS
El aspecto de mayor proyección futura de la gestión de Tejeda fue su participación en la creación de la Comisión Nacional de Caminos.
En 1925 el gobierno federal comenzó a desarrollar una política nacional para construir y conservar caminos utilizando, entre otros recursos, los ingresos procedentes del impuesto sobre el consumo de gasolina. La Comisión Nacional de Caminos quedó encargada de administrar esos fondos y aplicarlos a la construcción, conservación y mejoramiento de los caminos nacionales.¹⁰
Este paso significó algo más que la construcción de algunas carreteras: representó el comienzo de una política federal sistemática de infraestructura carretera. La SCOP contaba desde 1917 con una Dirección de Caminos y Puentes, pero en 1925 la creación de la Comisión dio una estructura específica al financiamiento y ejecución de los caminos nacionales.
Durante esta etapa se impulsaron proyectos y trabajos en distintas regiones del país, entre ellos los caminos de Oaxaca hacia Salina Cruz, la Sierra Juárez y las Mixtecas, así como rutas en Durango, Sinaloa y Puebla. También se construyeron puentes destinados a mejorar la comunicación regional y el comercio. Entre ellos destacó el puente Talismán, sobre el río Suchiate, inaugurado el 16 de julio de 1925 y destinado a favorecer la comunicación comercial con Guatemala.
La importancia de esta política se aprecia mejor con perspectiva histórica: la creación de la Comisión Nacional de Caminos abrió el camino a la expansión de la red carretera federal durante las décadas siguientes. La propia Secretaría de Comunicaciones señala 1925 como el año de creación de este organismo y como un momento decisivo en la historia del sistema carretero mexicano.
OBRAS URBANAS Y DE ORNATO
Calzada arbolada en el bosque de Chapultepec. Reproducción autorizada por el INAH
La actividad de la SCOP durante la administración de Tejeda también alcanzó a la Ciudad de México. En Chapultepec continuaron los trabajos de conservación y embellecimiento. Se plantaron árboles, se realizaron obras de ornato y se mejoró la iluminación de las principales avenidas. También se combatieron plagas que amenazaban el arbolado y se concluyeron obras como la remodelación del monumento a los Niños Héroes, la gruta artificial y la escalinata monumental.
La SCOP todavía no era una dependencia dedicada exclusivamente a la construcción de grandes infraestructuras. Su campo de acción incluía también la conservación de espacios públicos, edificios, monumentos y obras de ornato.
UN SECRETARIO DE CORTA GESTIÓN, PERO DE AMPLIO RADIO DE ACCIÓN
El 25 de agosto de 1925 terminó la etapa de Adalberto Tejeda al frente de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. Al día siguiente pasó a ocupar la Secretaría de Gobernación, donde permaneció hasta 1928.¹¹
Sus apenas nueve meses en la SCOP coinciden con un momento de reorganización de las comunicaciones y transportes nacionales. Bajo su responsabilidad se produjeron cambios en los servicios postal, telegráfico y telefónico; los Ferrocarriles Nacionales pasaron a la órbita de la Secretaría; se fortaleció la actividad marítima y portuaria, y se establecieron las bases institucionales para una política nacional de caminos.
Su paso por la SCOP resulta, por ello, especialmente significativo: un político surgido de la Revolución y con una marcada trayectoria agrarista se encontró al frente de una dependencia eminentemente técnica, desde la cual participó en la construcción de algunos de los instrumentos que contribuirían a integrar territorial y económicamente al México posrevolucionario.
DE NUEVO EN VERACRUZ
Mitin de líderes agrarios de Veracruz durante la segunda gubernatura del coronel Adalberto Tejeda. Reproducción autorizada por el INAH.
Después de su paso por Gobernación, Tejeda regresó a Veracruz como gobernador por segunda ocasión, entre 1928 y 1932. En esta etapa profundizó su política agraria, impulsó el cooperativismo y la construcción de caminos y mantuvo una estrecha relación con las organizaciones campesinas. Al mismo tiempo, sus medidas anticlericales lo enfrentaron con sectores católicos y contribuyeron a los conflictos políticos y religiosos de aquellos años.
CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
Al terminar su segundo periodo como gobernador de Veracruz en 1932, Adalberto Tejeda todavía conservaba una importante base de apoyo entre organizaciones campesinas y sectores obreros. Su distancia respecto del Partido Nacional Revolucionario y sus diferencias con el rumbo que estaba tomando la política revolucionaria lo llevaron a buscar una alternativa propia.
Desde finales de 1932 comenzaron a circular noticias sobre su posible candidatura presidencial. En 1933 se constituyó el Partido Socialista de las Izquierdas, organización estrechamente vinculada con su figura y creada para impulsar su candidatura. Tejeda aceptó formalmente la postulación en enero de 1934 e inició una campaña que lo llevó a presentarse como una opción distinta a la candidatura de Lázaro Cárdenas. La historiografía ha señalado que el tejedismo constituyó uno de los esfuerzos más significativos por presentar una alternativa política al predominio del PNR durante aquella sucesión presidencial.¹²
La elección se efectuó el 1 de julio de 1934. El resultado favoreció ampliamente a Cárdenas, quien obtuvo 2,225,000 votos, mientras que Tejeda recibió 16,037. Aunque la diferencia fue enorme, la candidatura resulta significativa porque mostró que el antiguo gobernador veracruzano había trascendido el ámbito estatal y aspiraba a representar a una corriente propia dentro de la izquierda revolucionaria.
DIPLOMACIA Y EL EPISODIO DE TROTSKY
Después de aquella derrota electoral, Tejeda no desapareció de la vida pública. El presidente Lázaro Cárdenas recurrió nuevamente a su experiencia y lo incorporó a distintas tareas de gobierno. Fue designado embajador de México en Francia y posteriormente en España, donde vivió de cerca la Guerra Civil española y estableció relaciones con destacados personajes de los movimientos socialistas y antifascistas europeos.
León Trotsky moribundo, como resultado de su segundo y último intento de asesinato. Reproducción autorizada por el INAH.
Su estancia en España resulta importante para comprender algunos de sus vínculos posteriores. Una investigación reciente documenta que, después del primer atentado contra León Trotsky, ocurrido el 24 de mayo de 1940, Sixto Adalberto Tejeda acompañó a Vittorio Vidali ante el jefe de la policía, el general José Manuel Núñez. Vidali había quedado expuesto a sospechas y acusaciones públicas relacionadas con el ataque, aunque la investigación citada señala que no existen pruebas que acrediten su participación en aquella operación. El acompañamiento de Tejeda se explica, al menos en parte, por la relación de amistad que había establecido con Vidali y Tina Modotti durante su etapa como embajador de México en España, donde era considerado protector de ambos.
Algunas publicaciones posteriores han atribuido a Tejeda un vínculo más directo con la preparación del atentado, al afirmar que este se habría planeado en una residencia suya situada en la calle Viena, en Coyoacán. Sin embargo, mientras no se identifiquen y contrasten las fuentes primarias que sustentan esa versión, conviene tratarla como una hipótesis pendiente de verificación y no como un hecho probado. ¹³
El episodio, en cualquier caso, pertenece a la etapa final de una vida política extraordinariamente compleja. El mismo hombre que había impulsado la organización campesina en Veracruz, dirigido la SCOP, competido por la Presidencia de la República y representado a México en Europa continuaba relacionado con los intensos conflictos ideológicos que atravesaban al mundo en los años treinta y cuarenta.
UN POLÍTICO Y MILITAR CON AFICIÓN POR LA MÚSICA
Al acercarnos a la vida de Adalberto Tejeda aparece una faceta que contrasta con la imagen del militar y político revolucionario: su profundo gusto por la música. No se trataba solamente de un aficionado que disfrutaba escucharla; también la practicaba. Tocaba el violín y el violoncello e interpretaba obras de compositores clásicos como Beethoven, Chopin y Mozart.
Su afición por las artes llegó incluso al terreno de la promoción cultural. En 1929 propuso la creación de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, antecedente de la que con el tiempo se convertiría en una de las instituciones musicales más representativas de Veracruz. La dirección estuvo inicialmente a cargo del maestro Juan Lomán.
General Brigadier Sixto Adalberto Tejeda Olivares (1883-1960). Reproducción autorizada por el INAH.
También encontraba tiempo para la lectura. Entre los autores que frecuentaba figuraban pensadores como John Stuart Mill y Herbert Spencer, además del veracruzano Justino Sarmiento. Así, detrás del militar que había recorrido los campos de batalla, del político que había encabezado gobiernos y del funcionario que había participado en la modernización de las comunicaciones y los transportes nacionales, existía un hombre interesado por la música, la literatura y las expresiones culturales.
Esta faceta permite recordar que los personajes de la Revolución y de los primeros gobiernos posrevolucionarios no fueron únicamente hombres de armas, funcionarios y políticos. También tuvieron aficiones culturales, inquietudes intelectuales y sensibilidades artísticas que formaron parte de su personalidad y ayudan a comprenderlos desde una perspectiva más humana.
El fin de la vida de Adalberto Tejeda llegó el 8 de septiembre de 1960 en la Ciudad de México, a los 77 años. Su trayectoria dejó la imagen de un personaje de múltiples facetas: militar revolucionario, político agrarista y socialista, gobernador, secretario de Estado, diplomático y, también, músico aficionado y promotor de la cultura.
Quizá por eso resulta especialmente significativa una de las ideas que se le atribuyen sobre la función de gobernar: “crear un carácter, forjar una personalidad colectiva, realizar un propósito… venciendo todos los obstáculos… estudiar las causas de las dificultades y saber que no hay efecto sin causa y atacar esa causa”.